El martes 8 de abril amanecimos con un día diferente. No podíamos creer lo que estaba pasando en el país, todo parecía como un sueño, pero era real y según pasaban las horas, era más triste y sin explicación.
Nos enterábamos de más personas conocidas que estaban muertas o en los escombros, gente que murieron que eran amigos o conocidos, de uno o de alguien a nuestro alrededor, no hay manera de expresar el dolor que sentimos y solo nos preguntábamos, qué pasó, qué ocurrió, por qué tanta gente murió en el colapso del techo del Jet Set, una disco, ícono de la alegría y la diversión.
Nos preguntamos por qué muere el artista Rubby Pérez, la voz más alta del merengue. Pensé que aparecería con vida, pero no fue así, lo conocí cuando el apogeo del canal 7 Cibao, qué pena tan grande, cuántas personas del pueblo llorando su muerte, cuánta solidaridad de sus compañeros artistas dominicanos y extranjeros, la mayoría suspendieron las fiestas que tenían agendadas, las diversas presentaciones, los eventos, el país se paralizó en un abrazo de tristeza y unión. Te fuiste Rubby, quedará tu música, tu recuerdo de un buen padre, hermano, amigo y tus sonrisas de un ser bonachón y amistoso. Que la tierra te sea leve.
Sólo el tiempo ayudará




