Según los informes de las autoridades locales, el elefante, que formaba parte de la procesión, comenzó a comportarse de manera agresiva e irrumpió en la multitud, causando una estampida y dejando a varios heridos. Aunque el animal fue controlado poco después por los cuidadores, el caos que desató provocó lesiones a 23 personas.
«El elefante se desvió de la ruta establecida y comenzó a correr entre la multitud, golpeando a varios asistentes. Fue un momento de terror», relató un testigo que se encontró en el lugar en el momento del ataque. Las autoridades indicaron que, aunque el elefante fue sometido rápidamente, las consecuencias fueron severas debido a la densidad de la multitud y la rapidez.
Las víctimas fueron trasladadas a hospitales locales, donde se les brindó atención médica inmediata. Entre los heridos, al menos cinco personas fueron reportadas en estado grave debido a fracturas y lesiones en la cabeza. Las autoridades sanitarias han alertado sobre la necesidad de monitorear a los pacientes.
Este trágico incidente ha renovado el debate sobre la seguridad en las festividades tradicionales que involucran animales, particularmente elefantes, cuya presencia en estos eventos es común. En varias ocasiones, organizaciones de bienestar animal han expresado su preocupación sobre el trato y manejo de estos grandes mamíferos, argumentando que el estrés y las condiciones a las que se pueden desencadenar.
El gobierno local de Tamil Nadu ha prometido revisar las normas de seguridad en futuros festivales y fortalecer los protocolos de manejo de los animales. «Este incidente es trágico, y trabajaremos para garantizar que no vuelva a ocurrir. Los organizadores del evento y las autoridades pertinentes serán responsables de mejorar las condiciones de seguridad para proteger tanto a los animales como a los asistentes»



