La Dirección de Persecución del Ministerio Público, en coordinación con la Policía Nacional y con el respaldo del Ayuntamiento del Distrito Nacional, ha iniciado una investigación formal para establecer responsabilidades en el caso del envenenamiento de varios perros comunitarios en el parque Mirador Sur.
Así lo informó la procuradora adjunta Roxanna Reyes Acosta, enlace nacional del Ministerio Público para la aplicación de la Ley de Protección Animal y Tenencia Responsable, quien aseguró que desde el momento en que se recibió la denuncia, se activó el protocolo correspondiente y se dio inicio al proceso investigativo.
La pesquisa se abrió tras la solicitud de la Federación Dominicana por los Derechos de los Animales (Fedda), que exigió una investigación exhaustiva y sanciones ejemplares contra los responsables del crimen, el cual calificó como un acto cruel e inhumano.
Los animales, que residían en el parque desde hace entre seis y diez años, eran conocidos por los vecinos y recibían atención diaria. Se encontraban esterilizados, vacunados y eran alimentados por residentes del sector y agentes del destacamento policial que custodia la zona.
El pasado martes 6 de mayo, una protectora que los cuidaba habitualmente encontró a cuatro perritas en estado agónico y las trasladó de inmediato a un centro veterinario. Tres de ellas fallecieron poco después de ser ingresadas, mientras que la cuarta murió en la madrugada del domingo siguiente.
“El informe forense confirmó que las cuatro perritas fueron víctimas de un potente tóxico, que les provocó hemorragias internas, convulsiones y un sufrimiento extremo antes de fallecer”, informó el Ministerio Público.
Desde inicios de este año, residentes, organizaciones de protección animal y activistas han denunciado presiones por parte de la administración del parque para desalojar a los perros comunitarios, alegando que “generan molestias” a los visitantes. También se ha reportado el traslado de algunos ejemplares a refugios sin recursos adecuados, exponiéndolos a condiciones de abandono y precariedad.
Ante estos hechos, Fedda reiteró su condena enérgica y solicitó la implementación urgente de medidas estructurales: protocolos de vigilancia y seguridad en parques y espacios públicos, además de un programa oficial de protección, atención médica y reubicación responsable de los animales comunitarios del Mirador Sur.
Asimismo, la federación instó a las autoridades municipales, provinciales y al Ministerio de Medio Ambiente a asumir un compromiso activo para garantizar alimento, atención veterinaria y un entorno seguro para estos animales, destacando su contribución al equilibrio del entorno urbano y a la convivencia comunitaria.



