El poder de nadar
Joyce Harper, del Instituto UCL EGA para la Salud de la Mujer y autora principal explicó que ya se había descubierto que el agua fría mejora el estado de ánimo y reduce el estrés en los nadadores al aire libre, y los baños de hielo se han utilizado durante mucho tiempo para ayudar a la reparación y recuperación muscular de los atletas.
“Nuestro estudio respalda estas afirmaciones, mientras que la evidencia anecdótica también destaca cómo las mujeres pueden utilizar la actividad para aliviar síntomas físicos, como sofocos, dolores y molestias. La mayoría de las mujeres, para aliviar síntomas como ansiedad, cambios de humor y sofocos, observaron que sus síntomas disminuían gracias a los efectos físicos y mentales del agua fría”.
De las 711 mujeres que experimentaron síntomas menstruales, casi la mitad aseguró que nadar en agua fría mejoró su ansiedad (46,7%) y más de un tercio dijo que ayudó con sus cambios de humor (37,7%) y su irritabilidad (37,6%).



