En los primeros meses de su administración, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una serie de órdenes ejecutivas que marcaron un cambio significativo en la política económica de su país, especialmente en el ámbito de la economía digital. A través de estos decretos, Trump no solo redefinió el papel de Estados Unidos frente a las criptomonedas, los activos digitales y las tecnologías blockchain, sino que también envió un mensaje claro a nivel global: los activos digitales son una prioridad estratégica para su administración. Esta postura, radicalmente distinta a la de su antecesor, el presidente Joe Biden, ha colocado a las criptomonedas y tecnologías emergentes como pilares del futuro económico estadounidense.
Este giro en la política estadounidense sobre los activos digitales tiene un impacto trascendental no solo para el país, sino también para América Latina, una región que históricamente ha enfrentado desafíos económicos importantes, como altos niveles de informalidad laboral, baja bancarización y una dependencia estructural de exportaciones primarias. Si bien el cambio en la política económica de Estados Unidos implica riesgos y retos, también presenta una oportunidad única para que América Latina dé un salto hacia una economía digital moderna, inclusiva y competitiva.
Un Giro en la Política Económica: Las Órdenes Ejecutivas de Trump
Una de las señales más claras del enfoque del presidente Trump hacia los activos digitales se dio el 23 de enero de 2023, cuando firmó una orden ejecutiva titulada “Fortaleciendo el Liderazgo Americano en la Tecnología Financiera Digital”. La rapidez con la que se expedió la orden, apenas dos días después de su toma de posesión, subraya la prioridad estratégica que Trump otorgó a la economía digital en su agenda. La orden no solo reconoce el rol crucial de los activos digitales en el crecimiento económico del país, sino que también revoca la orden ejecutiva de su antecesor, Joe Biden, que había intentado frenar el desarrollo de criptomonedas e impulsar la creación de una moneda digital emitida por el banco central (CBDC, por sus siglas en inglés). De esta manera, la creación de una moneda digital del banco central quedó prohibida, marcando una clara divergencia respecto a la política del gobierno anterior.
El presidente Trump, a través de esta orden ejecutiva, también estableció la creación de un Grupo de Trabajo Presidencial sobre los Mercados de Activos Digitales, el cual tiene la misión de desarrollar un marco regulatorio integral para los activos digitales. Este grupo está compuesto por algunas de las figuras más influyentes en la política económica estadounidense, como los secretarios del Tesoro, Comercio, Justicia y Seguridad Nacional, además de los directores de organismos clave como la SEC (Securities and Exchange Commission) y la CFTC (Commodity Futures Trading Commission). El grupo está presidido por David Sacks, quien fue exdirector de operaciones de PayPal y fundador de Yammer, empresa adquirida por Microsoft en 2012 por 1.200 millones de dólares.
La Reserva Estratégica de Bitcoin: La Aspiración de Trump de Ser el Centro Global de Criptomonedas
En un paso aún más audaz, Trump firmó una nueva orden ejecutiva en marzo de 2023, que estableció una Reserva Estratégica de Bitcoin y una Reserva Nacional de Activos Digitales, ambas bajo el control del Departamento del Tesoro. Esta medida es un claro indicio de que Estados Unidos busca convertirse en el centro global de las criptomonedas y los activos digitales. La magnitud de la economía estadounidense y su influencia global, junto con el respaldo del gobierno federal, tienen el potencial de transformar profundamente el panorama de las criptomonedas y la tecnología blockchain a nivel mundial.
América Latina Frente a la Revolución Digital: ¿Una Oportunidad Histórica?
Este nuevo enfoque de Estados Unidos hacia la economía digital debería captar la atención de América Latina, que se enfrenta a desafíos estructurales pero también tiene una oportunidad histórica de modernizarse y avanzar hacia una economía digital más inclusiva. La informalidad laboral y la baja bancarización son dos de los mayores obstáculos para el desarrollo económico de la región. Según el Banco Mundial, cerca del 50% de los adultos en América Latina no tiene acceso a una cuenta bancaria formal, lo que limita su capacidad para participar en la economía digital. La adopción de tecnologías de Web-3 (que incluyen blockchain, criptomonedas y contratos inteligentes) podría representar una herramienta clave para superar estos desafíos.
Uno de los aspectos más destacados de las criptomonedas y blockchain es su capacidad para fomentar la inclusión financiera. En América Latina, donde la informalidad laboral y la exclusión financiera afectan a millones de personas, las criptomonedas podrían facilitar el acceso a servicios financieros a poblaciones rurales y a aquellos que históricamente han estado excluidos de la banca tradicional. Un teléfono móvil, comúnmente disponible en la región, podría convertirse en la llave de acceso a un abanico de servicios financieros, sin necesidad de una infraestructura bancaria tradicional.
Reducción de Costos en Envíos de Remesas: Un Beneficio Directo para la Región
Otro beneficio clave de la tecnología blockchain para América Latina es su potencial para reducir los costos de las remesas. De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en 2024 América Latina y el Caribe recibieron más de 161.000 millones de dólares en remesas. Sin embargo, los costos asociados al envío de dinero desde el extranjero son altos, con una tarifa promedio que supera el 7% en algunos países. La adopción de blockchain y criptomonedas podría reducir considerablemente estos costos, haciendo las remesas más accesibles y permitiendo que los emigrantes puedan enviar más dinero a sus familias sin tener que pagar grandes comisiones.
Con la posible implementación de un impuesto sobre las remesas propuesto por la administración Trump, que podría llegar a ser del 1% al 5%, la adopción de tecnologías digitales como blockchain se vuelve aún más relevante para reducir los costos y mejorar la eficiencia en las transferencias internacionales.
Nuevas Formas de Inversión y Creación de Capital
La tokenización de activos es otro concepto que podría transformar la economía de América Latina. En países como Argentina y Chile, ya se están implementando modelos de tokenización en sectores como la energía, infraestructura y agricultura. La tokenización permite representar activos físicos, como tierras o cultivos, a través de tokens digitales, lo que facilita que pequeños productores accedan a capital global sin necesidad de recurrir a intermediarios bancarios tradicionales. Este tipo de innovación podría abrir nuevas oportunidades de inversión y financiamiento para sectores clave de la economía regional.
Gobernanza Digital y Trazabilidad: Transparencia y Eficiencia
Uno de los principales beneficios de la tecnología blockchain es su capacidad para mejorar la gobernanza digital. Las características de transparencia, descentralización y seguridad de blockchain pueden ser de gran utilidad en áreas como la gestión de licitaciones públicas, la entrega de subsidios, el seguimiento de cadenas de suministro agrícolas y hasta la gestión de registros de propiedad. Estos sistemas pueden aumentar la confianza ciudadana en las instituciones y reducir los niveles de corrupción.
Riesgos y Desafíos de las Tecnologías Emergentes
Sin embargo, la adopción de tecnologías digitales no está exenta de riesgos. La actividad ilícita en el mundo de las criptomonedas, como el lavado de activos, el fraude comercial y la suplantación de identidad mediante bots, es una preocupación legítima. Por ello, es fundamental contar con marcos regulatorios claros que fomenten la innovación mientras se previenen estos riesgos.
Además, la protección de datos personales es crucial, ya que el mal uso de la información podría resultar en filtraciones o interferencias políticas. El desarrollo de sistemas de seguridad robustos y de control de privacidad será esencial para que la tecnología blockchain se utilice de manera ética y eficiente.
Conclusión: Una Oportunidad para América Latina
El enfoque de Trump hacia la economía digital representa una oportunidad geopolítica y económica para América Latina. La región tiene ante sí una oportunidad única de reducir su brecha socioeconómica y acceder a nuevas fuentes de desarrollo económico, siempre y cuando se adopten estas tecnologías de manera estratégica, ética y responsable. Para ello, será necesario un compromiso de inversión en conectividad, formación técnica y acceso a nuevas tecnologías. La adopción de un modelo de economía digital inclusiva podría no solo transformar la economía de América Latina, sino también ponerla a la vanguardia de la nueva revolución digital



