La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos anunció este viernes la inclusión del presidente de Colombia, Gustavo Petro, en su lista de personas sancionadas. El mandatario figura oficialmente en la “lista de nacionales especialmente designados” (SDN), publicada en el portal del Tesoro bajo la categoría denominada “Designaciones antinarcóticos”.
La decisión marca un hecho sin precedentes en la relación bilateral entre Washington y Bogotá, al tratarse de la primera vez que un presidente en ejercicio de Colombia es incorporado a una lista de sanciones de esta naturaleza. Según la publicación, las medidas se enmarcan dentro de la política de Estados Unidos de combatir el narcotráfico internacional y las estructuras financieras que lo sostienen.
En el mismo documento, además de Gustavo Petro, aparecen incluidos Nicolás Fernando Petro Burgos, hijo mayor del mandatario; Verónica Alcocer, primera dama de Colombia; y Armando Benedetti, actual ministro del Interior. Todos ellos habrían sido señalados dentro de la misma resolución que agrupa a individuos y entidades vinculados, según el Departamento del Tesoro, con actividades relacionadas con el tráfico ilícito de drogas o con operaciones financieras sospechosas.
Contexto de la sanción
La medida llega en un momento de marcada tensión política y diplomática entre el Gobierno de Gustavo Petro y la administración del presidente estadounidense, Donald Trump. En los últimos días, las relaciones se han deteriorado tras una serie de incidentes militares en el Caribe y en el océano Pacífico, donde fuerzas estadounidenses realizaron operaciones contra embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico.
Uno de estos ataques, que habría ocurrido en aguas consideradas por Colombia como parte de su jurisdicción, generó una fuerte reacción por parte del presidente Petro. En declaraciones públicas, el mandatario denunció que Estados Unidos había cometido “un asesinato” y violado de manera flagrante la soberanía nacional. Esa postura, sostenida también tras nuevos bombardeos en el Pacífico, avivó el clima de confrontación con Washington.



