Edwin Encarnación firmó con los Indios de Cleveland un contrato de tres años y 60 millones de dólares en diciembre de 2016, convirtiéndose en el acuerdo más grande en la historia de la franquicia hasta ese momento . Esta decisión se produjo tras una destacada temporada con los Azulejos de Toronto, donde lideró la Liga Americana con 127 carreras impulsadas y 42 jonrones.
Sin embargo, su adaptación al nuevo entorno en Cleveland no fue inmediata. En los primeros dos meses de la temporada 2017, Encarnación registró un promedio de bateo de .234, con 10 jonrones, 22 carreras impulsadas y 30 bases por bolas . Este rendimiento estuvo por debajo de las expectativas generadas por su contrato y su historial previo.
A pesar de este inicio titubeante, Encarnación logró recuperar su nivel de juego. A lo largo de la temporada 2017, terminó con un promedio de bateo de .258, 38 jonrones y 107 carreras impulsadas, contribuyendo significativamente al éxito de los Indios . Su capacidad para superar las dificultades iniciales y adaptarse a su nuevo equipo fue clave para su desempeño y la competitividad de Cleveland.
Este caso resalta cómo incluso los jugadores más establecidos pueden enfrentar desafíos al cambiar de equipo y cómo la adaptación a un nuevo entorno puede influir en su rendimiento. La experiencia de Encarnación subraya la importancia de la paciencia y el apoyo institucional en el proceso de adaptación de un jugador.



