La prenda roja, diseñada con la misma línea de las utilizadas por Trump a lo largo de sus campañas electorales con su nombre o con el emblema del movimiento MAGA, constituye un aviso del gobernante ante el nuevo periodo legislativo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, situó una gorra con la palabra «veto» sobre su escritorio en el Despacho Oval, una señal que ya había adelantado mediante una imagen publicada en sus redes sociales la noche electoral, cuando su organización política sufrió una derrota ante los demócratas en los comicios legislativos.
El accesorio del mandatario refuerza la postura manifestada la noche electoral, cuando durante una entrevista previa al cierre de las urnas afirmó poseer un «poder supremo» que sintetizó con la palabra «veto», una facultad del presidente para frenar las normativas aprobadas por el Congreso que, tras las elecciones del martes, dispondrá de una mayoría demócrata a partir de enero.
En la Cámara de Representantes, los cálculos de los principales medios informativos ubican a la agrupación política opositora en torno a las 250 bancas, en comparación con menos de 180 para los republicanos, en tanto que en el Senado los demócratas alcanzaron 54 de los 100 asientos.
La nueva representación mayoritaria facilitará a la oposición bloquear una parte sustancial de la agenda legislativa de Trump e impulsar indagatorias sobre su Administración.
El desenlace representa un contratiempo para el presidente, quien durante la contienda solicitó a sus simpatizantes votar pensando en él, aunque posteriormente se distanció de la derrota argumentando que su nombre no figuraba en las boletas.
Los sondeos señalaron el costo de la vida, de manera particular el precio de la gasolina, sumado al rechazo a la guerra de Irán, entre los factores determinantes en la orientación del sufragio.
Frente al nuevo panorama político, Trump ha advertido de que recurrirá a su atribución de veto para bloquear los proyectos de ley que ratifique el Congreso.
Con información de Hoy.



