Afecciones intestinales en aumento: Nutricionista explica diferencias y tratamiento para colon irritado e inflamado
SANTO DOMINGO.- Las afecciones intestinales, como los síndromes de inflamación o irritación de los intestinos, se han convertido en un problema de salud creciente en República Dominicana, al igual que a nivel mundial. Estos trastornos afectan gravemente la calidad de vida de las personas, tienen un alto costo social y requieren un estudio detallado para establecer adecuados protocolos de atención médica.
Con motivo del Día Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), la nutricionista Susana Kury ofreció una explicación sobre la diferencia entre el colon irritado y el inflamado, y brindó sugerencias sobre los alimentos que deben ser priorizados y evitados para mejorar los síntomas.
Según la especialista, en su práctica nutricional cada vez más pacientes se quejan de tener el «intestino inflamado», refiriéndose generalmente a una distensión abdominal dolorosa, acompañada de gases, cambios en los hábitos intestinales, diarrea o estreñimiento. Estos síntomas, aunque similares, pueden estar relacionados con dos diagnósticos diferentes: el síndrome de intestino irritable (SII) o la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), condiciones que requieren tratamientos distintos.
Alimentos a evitar
Tanto el SII como la EII comparten algunos alimentos que deben evitarse, como:
- Alcohol
- Cafeína
- Bebidas carbonatadas
- Leche con lactosa
- Ajo y cebolla crudos
- Comidas fritas o muy grasosas
- Comida rápida
- Edulcorantes artificiales
- Condimentos picantes
- Frutos secos enteros y semillas duras
Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII)
La EII se caracteriza por una inflamación crónica y úlceras en el tracto gastrointestinal. Sus dos formas más comunes son:
- Enfermedad de Crohn: Afecta principalmente el intestino delgado, pero puede extenderse a todo el aparato digestivo.
- Colitis ulcerosa: Inflamación y úlceras limitadas al colon y recto.
Los síntomas de la EII pueden variar desde leves hasta graves e incluyen sangrado en las heces, diarrea, dolor abdominal, cólicos, fatiga, pérdida de peso y falta de apetito. Esta enfermedad también puede afectar otras partes del cuerpo, como la piel, los ojos y las articulaciones. A nivel nutricional, se recomienda una dieta balanceada, antiinflamatoria, rica en frutas y vegetales fáciles de digerir, proteínas magras, grasas Omega-3, y prebióticos y probióticos.
Síndrome de Intestino Irritable (SII)
Por otro lado, el SII es un trastorno funcional del intestino, donde no hay daño estructural ni inflamación, pero el funcionamiento del intestino está alterado. Aunque es muy frecuente, el SII no pone en riesgo la vida del individuo. Se manifiesta con cólicos, distensión abdominal, gases y alteraciones en las evacuaciones. A diferencia de la EII, el SII no causa úlceras ni sangrados, y no se convierte en una enfermedad inflamatoria intestinal. Los factores psicológicos, como la ansiedad, la dieta y las infecciones, están estrechamente relacionados con el SII.
Alimentos recomendados para ambas condiciones
Para mejorar la salud intestinal en ambos casos, se recomienda una dieta que incluya:
- Pescados como salmón, sardinas o atún
- Arroz blanco cocido
- Zanahorias y auyama cocidas
- Zucchini cocido
- Plátano maduro sin cáscara negra
- Té de menta, albahaca o anís estrella
- Pechuga de pollo hervida
- Aceite de oliva extra virgen
- Lechosa madura
Es crucial que ambas condiciones sean diagnosticadas por un médico gastroenterólogo, quien podrá recomendar el tratamiento adecuado. Además, se sugiere complementar el tratamiento médico con terapia psicológica para el manejo de la ansiedad y con el acompañamiento de un nutricionista para garantizar una dieta balanceada y completa.



