Las autoridades iraníes anunciaron este sábado el cierre temporal de colegios en varias ciudades debido a la grave contaminación del aire, cuyos niveles han alcanzado valores peligrosos para la salud humana, según informó la agencia estatal IRNA. Este cierre afecta principalmente a la capital, Teherán, donde las escuelas permanecerán clausuradas durante dos días.
La concentración de partículas PM 2.5, consideradas las más dañinas para el organismo humano, ha alcanzado un índice de 160 en las últimas 24 horas, según datos de la Compañía de Control de Calidad del Aire de Teherán. Este nivel es clasificado como perjudicial para la salud, especialmente para personas con problemas respiratorios o condiciones médicas preexistentes. La contaminación en Teherán, un problema persistente durante todo el año, tiende a agravarse en los meses de invierno debido a factores climáticos que impiden la dispersión de los contaminantes.
Ante esta situación, las autoridades han emitido una recomendación para que los residentes, especialmente aquellos más vulnerables, limiten sus actividades al aire libre hasta el próximo lunes. Además, se instó a reducir el uso de vehículos privados para mitigar la contaminación, aunque estas medidas suelen ser insuficientes frente a la magnitud del problema.
El deterioro de la calidad del aire en Irán se ha convertido en un desafío ambiental de gran escala. En Teherán, la combinación de un tráfico vehicular intenso, una industria altamente contaminante y las condiciones climáticas invernales ha llevado a la emisión continua de alertas sanitarias. Este fenómeno no solo afecta a la salud de los ciudadanos, sino que también interfiere en actividades económicas y educativas, generando preocupación en las autoridades locales y en la población en general.
Por otro lado, los expertos han señalado la necesidad urgente de implementar políticas más estrictas para combatir la contaminación, incluyendo el desarrollo de energías renovables y la mejora del transporte público. Sin embargo, la ejecución de estas iniciativas se ha visto limitada por restricciones presupuestarias y desafíos políticos, lo que agrava aún más la crisis ambiental en el país.


