El ataque y posterior incendio del hospital Bernard Mevs (HBM), en Puerto Príncipe, por miembros de la coalición armada Vivre Ensemble (Vivir Junto) ha causado indignación y consternación en Haití, un país donde la salud constituye un lujo para la inmensa mayoría de la población.
A lo largo de su existencia, este centro sirve a la población local de Puerto Príncipe «sin prejuicios» y «muchas personas deben sus vidas a los médicos y enfermeras que las trataron con compasión y experiencia, independientemente de su origen», agregó.
En terremotos, disturbios, huracanes y la covid-19, «el equipo médico y administrativo del hospital trató a personas en circunstancias extraordinarias y extremas con cuidado y compasión y utilizó su experiencia para salvar vidas», añadió el centro en la red social.
Conocido por disponer de las mejores tecnologías de diagnóstico por imágenes del país y nombrado como un miembro de una rica familia de empresarios de Haití, el hospital Bernard Maevs es uno de los pocos establecimientos abiertos a todo el público, pero financiado con fondos privados.
Por su lado, el Gobierno haitiano dijo que condena con «la mayor firmeza el indescriptible ataque armado» perpetrado contra el hospital Bernard Mevs, situado en Village Solidarité, carretera que conduce al aeropuerto.
«Este acto de violencia, dirigido a un establecimiento vital para la población, constituye un grave ataque a la dignidad humana, a la seguridad nacional y al derecho fundamental a la salud», precisó en una nota.
Recursos adicionales de inmediato
Consciente de la urgencia de actuar, el primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, dio instrucciones «para la implementación de medidas inmediatas y firmes que consisten en una presencia permanente» de la Policía para prevenir actos similares.
Además, el Gobierno planea asignar recursos adiciona



