El mandato del Consejo Presidencial de Transición (CPT) de Haití concluye este sábado sin haber logrado consolidar las instituciones políticas ni restablecer el orden público en una nación golpeada por la pobreza y el creciente control de las pandillas.
Haití, considerado el país más pobre de América, no celebra elecciones desde 2016 y permanece sin presidente desde el asesinato de Jovenel Moïse en julio de 2021. La desaparición del CPT, organismo creado en abril de 2024 para enfrentar la profunda crisis política, social y económica, deja al primer ministro, Alix Fils-Aimé, como principal responsable de encabezar el proceso de transición.
Entre los principales retos que enfrenta Fils-Aimé se encuentra la organización de elecciones legislativas y presidenciales, previstas para el próximo verano según el calendario del gobierno provisional. Aunque cuenta con el respaldo de Estados Unidos, el primer ministro deberá enfrentar una clase política fragmentada, cuyo apoyo será determinante para lograr llevar al país a un proceso electoral.



