Puerto Príncipe, Haití.– Multitudes de residentes en Haití se manifestaron este viernes en las vías públicas a fin de manifestar su respaldo a la estancia de contingentes salvadoreños enviados a combatir a las organizaciones criminales armadas, al tiempo que se multiplican las dudas sobre la validez jurídica del procedimiento y la extensión de la permanencia de los efectivos extranjeros en la nación caribeña.
A lo largo de las movilizaciones, diversos asistentes exhibieron prendas de vestir y gorras impresas con el rostro del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, como muestra de adhesión a los operativos orientados a contrarrestar a las bandas delictivas que dominan extensas áreas de Puerto Príncipe.
«Queremos vivir en nuestra casa en paz» y «Contigo hasta la tumba» figuraron entre las consignas emitidas por los pobladores y propagadas mediante plataformas digitales, que abarcaron grabaciones divulgadas por el propio jefe de Estado salvadoreño.
Bukele asimismo dirigió palabras a las estructuras criminales, a las cuales retó de manera pública al declarar: «Reúnan a sus pandillas para que podamos ir a luchar con ellas».
La intervención castrense se inició luego de que se reportara la desaparición de cuatro técnicos de aviación salvadoreños el pasado 18 de octubre, a raíz de una agresión adjudicada a bandas armadas en las cercanías de Puerto Príncipe.
En contestación a dicho suceso, Bukele dispuso el traslado de más de 2,000 integrantes de las Fuerzas Armadas con el propósito de colaborar en el rastreo de los desaparecidos y ejecutar acciones operativas contra las pandillas.
En el contexto del operativo, el dirigente delictivo Wilson Joseph requirió a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el envío de un grupo de representantes a fin de entablar un proceso de conversación para la paz con las tropas internacionales.
Posteriormente, Joseph sostuvo en una intervención periodística que los cuatro técnicos salvadoreños habrían fallecido, un enunciado que carece de ratificación por parte de las instancias oficiales según las informaciones recabadas.
La acción armada de igual forma ha suscitado inquietud en determinados colectivos ligados a los cuerpos de seguridad de El Salvador.
El Movimiento de los Trabajadores de la Policía advirtió, mediante un comunicado difundido en la red social Facebook, que dos miembros del ejército habrían sufrido heridas de proyectil de gravedad en medio de intercambios de disparos con organizaciones delictivas en Haití.
Dicha agrupación demandó además mantener los trabajos de localización de los cuatro salvadoreños en paradero desconocido y señaló que ciertos miembros de los organismos de seguridad computan 15 días a la espera de precisiones acerca de su eventual inclusión en la misión.
Con el desarrollo de las maniobras militares, surgen objeciones relativas al sustento legal en el ámbito internacional que ampara el contingente salvadoreño en suelo haitiano.
El analista político Elvin Calcaño remarcó que una hipotética ocupación armada no avalada por las Naciones Unidas traería consigo implicaciones de índole jurídica internacional para el presidente Bukele.
«Si no pasa por la ONU un tipo de intervención de esta naturaleza, estaría al margen del derecho internacional», sostuvo el especialista.
Dicho planteamiento acontece en el marco de las dudas existentes respecto a los términos bajo los cuales opera la comitiva castrense y los marcos internacionales que procuran su sustento.
En este panorama de discrepancias, el primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, prevé desplazarse a El Salvador hacia mediados del mes de noviembre para tratar con la representación gubernamental salvadoreña la temporalidad del contingente armado en territorio haitiano.
La reunión tendría lugar en forma paralela al curso de las operaciones dirigidas a hallar a los cuatro salvadoreños y las intervenciones focalizadas contra los colectivos criminales.
Si bien las manifestaciones evidencian la adhesión de varios estratos de la sociedad haitiana hacia la presencia castrense, se mantienen las incertidumbres vinculadas al periodo de extensión de la misión, los parámetros de intervención de los soldados y la dimensión de las operaciones armadas internacionales.
Con información de Noticias SIN.



