Ni siquiera había llegado a término el primer cuarto entre Lakers y Sixers cuando Anthony Davis tuvo que abandonar la pista para no regresar. La franquicia no dio ningún diagnóstico apresurado, esperando a las pruebas que se le realizarían hoy . Estas indican que Davis sufre una lesión abdominal que le tendrá al menos una semana apartada de los terrenos de juego.
El interior está teniendo una temporada de vaivenes físicos. Precisamente ahora parecía estar en una de sus cimas de rendimiento, habiendo dejado ya atrás la fascitis plantar que tanto mitigó su impacto en el juego durante diciembre. A pesar de eso, solo se había perdido tres partidos en toda la temporada. Cifra que seguramente rebase durante la obligada ausencia que ahora afronta.



