Con más de 700 jonrones en Grandes Ligas, Albert Pujols sabe que el béisbol exige paciencia y humildad. Como manager de los Leones del Escogido, equipo que lidera la temporada con récord de 12-4, Pujols mantiene una postura de cautela, consciente de que aún no es momento de celebrar.
“No tengo una bola mágica; mi sueño es mantenernos así, pero hay que seguir jugando con humildad. La temporada es corta y todos los equipos están bien reforzados”, afirmó Pujols antes de enfrentar a las Águilas Cibaeñas.
Aunque su figura atrae atención en cada victoria de los Leones, Pujols transfiere el mérito a sus jugadores, destacando su dedicación. «Ellos trabajan duro cada día, sin importar la situación. Me siento afortunado de contar con un grupo comprometido», añadió.
Además, Pujols expresó su entusiasmo por competir nuevamente junto a su amigo y excompañero Yadier Molina, ahora manager rival. “Estoy contento por él; somos hermanos en el béisbol, aunque cada uno quiere ganar su juego”, señaló. Ambos fueron piezas clave en los campeonatos de los Cardenales de San Luis en 2006 y 2011, fortaleciendo un vínculo que perdura dentro y fuera del campo.



