Once personas han muerto y tres han sido hospitalizadas tras el derrumbe este viernes, poco antes del mediodía, de parte del techo de una estación de tren en Novi Sad, la segunda ciudad de Serbia, según ha informado Ivica Dacic, el ministro del Interior serbio, en una comparecencia televisada. El alcalde de Novi Sad, Milan Duric, ha indicado que más de 30 personas han resultado heridas. Varios medios locales han informado de que, al cabo de cuatro horas, los rescatistas lograron sacar de los escombros a una adolescente de 14 años. Poco después, rescataron a una mujer.
“Es una operación de rescate extremadamente difícil que durará varias horas más. Tenemos alrededor de 80 rescatistas de varias localidades trabajando y maquinaria pesada”, ha resaltado el ministro del Interior. Más de 300 ciudadanos respondieron al llamamiento del Instituto de Transfusión Sanguínea de la región de Voivodina para donar sangre.
El edificio de la estación de Novi Sad —capital de la provincia de Voivodina— fue construido en 1964 y renovado en 2021. Meses más tarde se volvieron a emprender otras obras y fue oficialmente inaugurado el pasado 5 de julio. La marquesina derrumbada no había sido objeto de las labores de reconstrucción, según informaron varios medios locales.
La circulación ferroviaria ha quedado suspendida en torno a Novi Sad, unos 70 kilómetros al noroeste de Belgrado, la capital. El Gobierno serbio ha declarado el sábado 2 de noviembre como jornada de luto.



