El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, declaró emergencia nacional con el propósito de agilizar los procesos de compras y contrataciones públicas destinadas a atender los severos daños ocasionados por el huracán Melissa, fenómeno atmosférico que ha dejado a su paso destrucción en diversas provincias del país, especialmente en zonas del Cibao, el Este y el Sur.
La medida, formalizada mediante decreto presidencial, busca permitir que las instituciones del Estado actúen con rapidez en la adquisición de materiales, equipos, alimentos y recursos necesarios para la reconstrucción de infraestructuras esenciales, así como para brindar asistencia humanitaria inmediata a las familias afectadas. Abinader señaló que el objetivo principal es restituir la normalidad lo antes posible y garantizar que las comunidades más golpeadas reciban apoyo directo del Gobierno.
“Estamos enfrentando una situación difícil. El huracán Melissa ha provocado daños significativos en viviendas, carreteras, puentes y en el sistema eléctrico nacional. Por eso, hemos declarado emergencia nacional para que todas las instituciones puedan actuar sin trabas burocráticas, con transparencia y eficacia”, afirmó el mandatario durante una rueda de prensa ofrecida en el Palacio Nacional, acompañado de funcionarios del Centro de Operaciones de Emergencias (COE) y de los ministerios de la Presidencia, Obras Públicas, Agricultura y Vivienda.
El huracán Melissa, que atravesó el Caribe con vientos sostenidos de más de 150 kilómetros por hora, afectó gravemente comunidades costeras y zonas agrícolas, dejando un saldo preliminar de miles de desplazados, daños severos en la producción agropecuaria y colapso en tramos carreteros. Además, el fenómeno provocó la caída de árboles, postes del tendido eléctrico y desbordamientos de ríos, lo que obligó al COE a mantener decenas de provincias bajo alerta por inundaciones y deslizamientos de tierra.
El decreto de emergencia otorga al Gobierno la facultad de realizar contrataciones directas en los sectores más afectados, incluyendo agua potable, energía, transporte, vivienda, educación y salud, priorizando las áreas donde el impacto ha sido mayor. Abinader instruyó a las instituciones a trabajar de forma coordinada para acelerar la rehabilitación de servicios básicos, especialmente en comunidades rurales y zonas marginadas que han quedado aisladas por el paso del huracán.
El mandatario también anunció que se activará un fondo especial de emergencia para financiar los trabajos de reconstrucción, incluyendo la reparación de escuelas, hospitales, carreteras y viviendas destruidas. “Nuestro compromiso es estar al lado de la gente. No descansaremos hasta que cada familia afectada reciba la ayuda que necesita y pueda volver a su vida normal. De eso se trata gobernar: de responder con hechos en momentos de dificultad”, enfatizó Abinader.
Por su parte, el director del COE, Juan Manuel Méndez, informó que se mantienen desplegados equipos de rescate, brigadas del Ejército y la Defensa Civil en todas las zonas bajo alerta, mientras el Ministerio de Obras Públicas trabaja en la reapertura de carreteras y la reparación de puentes colapsados. Asimismo, el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) y la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) realizan labores de restablecimiento de servicios esenciales en las provincias más afectadas.
La Oficina Nacional de Meteorología (ONAMET) advirtió que, aunque Melissa se aleja del territorio nacional, sus bandas nubosas continúan generando lluvias y ráfagas de viento, por lo que las autoridades mantienen la vigilancia ante posibles inundaciones en las próximas 48 horas.
El Gobierno reiteró su llamado a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales y a seguir las recomendaciones de las autoridades. Con esta declaratoria de emergencia nacional, el presidente Luis Abinader busca no solo agilizar los procesos administrativos, sino también fortalecer la respuesta institucional ante una catástrofe natural que ha puesto a prueba la capacidad de resiliencia del país.
La prioridad ahora, según el mandatario, es proteger vidas, reconstruir lo destruido y restablecer la estabilidad nacional. Con el decreto en vigor, las instituciones públicas podrán actuar con la rapidez que exige la magnitud de los daños ocasionados por el huracán Melissa, marcando así el inicio de una fase de recuperación y reconstrucción nacional que unirá a todo el país en torno a la solidaridad y la esperanza.



