El director general del Centro de Desarrollo y Competitividad Industrial (Proindustria), Rafael Cruz Rodríguez, encabezó la firma de un convenio interinstitucional para la creación de la Mesa Intersectorial del Programa Pro-Mujeres Industriales, un esfuerzo significativo para fomentar la participación activa de las mujeres en el sector industrial de la República Dominicana.
Este acuerdo, firmado entre diversas instituciones clave del sector, tiene como objetivo principal potenciar la inclusión de mujeres en todas las áreas de la manufactura, promoviendo su acceso a posiciones de liderazgo y toma de decisiones. Al tomar la palabra, Cruz Rodríguez enfatizó que, “si bien la industria manufacturera local ha logrado avances notables en materia de igualdad y equidad de género, aún persiste el reto de aumentar la representación femenina en todos los espacios de la manufactura”.
“Estamos convencidos de que, para impulsar un verdadero desarrollo industrial en nuestro país, es imprescindible que las mujeres desempeñen un rol activo y protagónico en este proceso”, agregó, subrayando que la gestión del gobierno del presidente Luis Abinader valora la contribución de las mujeres a la industria y promueve políticas que faciliten su participación.
La mesa intersectorial representa un compromiso conjunto de las instituciones participantes para aunar esfuerzos y coordinar acciones que fomenten e incentiven la participación de las mujeres en el ecosistema industrial. “Es un paso hacia la creación de un entorno más inclusivo que reconozca y valore la capacidad de las mujeres para contribuir significativamente al crecimiento económico del país”, añadió Cruz Rodríguez.
Julio Virgilio Brache, presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), expresó su orgullo por el avance hacia la inclusión. “Nos llena de orgullo ver cómo se materializan esfuerzos conjuntos para impulsar aún más el rol de la mujer en la industria. Este acuerdo nos da confianza y certeza de que avanzamos hacia un futuro más equitativo”.
La ministra de la Mujer, Mayra Jiménez, destacó que “este esfuerzo permitirá que República Dominicana haga realidad la intención de construir un sector industrial inclusivo, próspero y sostenible”. Jiménez también mencionó la importancia de eliminar las barreras que limitan la participación de las mujeres en el sector, contribuyendo así a un crecimiento económico más robusto y sostenible.
El convenio busca fortalecer las capacidades técnicas y administrativas de las mujeres en la industria, haciéndolas más competitivas a nivel nacional e internacional. También tiene como objetivos eliminar las barreras culturales que limitan su productividad y promover políticas de inclusión de género en las empresas industriales, resaltando los beneficios económicos y sociales que esto conlleva.
El preámbulo del convenio, firmado en el Edificio Empresarial de la AIRD, establece varios puntos clave, incluyendo la obligación constitucional del Estado de proteger los derechos de las personas y promover la equidad y justicia social. También se subraya el compromiso del país con políticas públicas internacionales que apoyan los derechos de las mujeres.
En este contexto, Proindustria ha diseñado el programa Pro-Mujeres Industriales, que ofrecerá asistencia técnica, capacitación y vínculos empresariales a industrias lideradas por mujeres, con especial atención a las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes).
El convenio tiene una duración de dos años, durante los cuales cada una de las partes contribuirá con recursos, asesoría técnica y apoyo en sus respectivas áreas. Proindustria liderará la coordinación técnica, mientras que otras entidades, como el Ministerio de la Mujer y ProDominicana, brindarán asesoría especializada.
Este acuerdo interinstitucional representa un paso significativo hacia la inclusión y el empoderamiento de las mujeres en la industria dominicana, asegurando un trabajo coordinado para cumplir los objetivos propuestos. Con este hito, Proindustria reafirma, junto al Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), su compromiso con la creación y el fomento de políticas públicas que incentiven la igualdad de género en el sector industrial manufacturero, garantizando que las mujeres tengan las herramientas necesarias para prosperar en un entorno competitivo.



