La semana pasada el país se colocó en el centro de las conversaciones regionales sobre atracción de inversiones con la celebración del Americas Investment Forum, organizado por Prodominicana junto a la Asociación Mundial de Agencias de Promoción de Inversiones, WAIPA.
El evento reunió representantes de más de 50 países, muchos de ellos de América Latina y el Caribe. Más allá de su contenido, fue también una muestra de lo que puede lograr República Dominicana cuando aprovecha su liderazgo en espacios internacionales relevantes, Biviana Riveiro, vicepresidenta de WAIPA y directora ejecutiva de Prodominicana, utilizó estratégicamente esa plataforma para traer al país un evento de este calibre, con el respaldo de esa organización. Con este evento, Biviana y su valioso equipo en Prodominicana cierran una etapa exitosa para la institución y para el país.
Pero más allá del Foro, destacaremos, por razones de espacio, solo tres ideas de fondo que surgieron durante esos días.
La primera es que el entorno global de inversión está cambiando rápidamente. El reciente informe de la UNCTADdescribe un contexto frágil, en el que los países desarrollados captaron la mayor parte de las inversiones. República Dominicana, con unos 5 mil millones de inversión extranjera directa en 2025, fue presentada como un caso de éxito, aunque no exento de advertencias.
La segunda idea es la necesidad de construir ecosistemas. Varios panelistas insistieron en que la atracción de inversiónno puede verse como un esfuerzo aislado, sino como parte de una estrategia que integre sectores, talento, innovación, academia y empresas. Esto es especialmente importante en áreas transversales como la digitalización, la tecnología, las industrias creativas y otros servicios modernos.
La tercera idea es que necesitamos empresas exportadorasde servicios más fuertes, con inversión extranjera, sí, pero también con capital, liderazgo y ambición local. No solo empresas tecnológicas, sino también industrias creativas y profesionales. Sin compañías capaces de escalar, las inversiones pueden ser efímeras o no llegar en la proporción que necesitamos.



