Kiev/Moscú. La guerra entre Rusia y Ucrania continúa marcada por la escalada militar y los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una eventual negociación de paz.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, afirmó este martes que su gobierno trabaja en una estrategia diplomática destinada a aumentar la presión internacional sobre Moscú y forzar negociaciones directas que permitan poner fin al conflicto iniciado en 2022.
Durante una visita oficial a Estonia, el mandatario ucraniano aseguró que Rusia no debe percibir beneficios en la prolongación de la guerra y reiteró la necesidad de mantener el respaldo de los aliados occidentales para fortalecer la posición de Kiev en una futura mesa de diálogo.
Mientras tanto, el representante permanente de Rusia ante las Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, advirtió que Moscú continuará alcanzando sus objetivos “por vías militares” si persiste lo que calificó como un lenguaje de ultimátum por parte de las autoridades ucranianas.
Las declaraciones reflejan el clima de tensión que rodea los intentos de mediación internacional. En paralelo, líderes de Francia, Alemania y Reino Unido expresaron su respaldo a la propuesta de abrir conversaciones directas entre Rusia y Ucrania con la participación de Estados Unidos y la Unión Europea.
En el terreno militar, ambos países mantienen intensos intercambios de ataques con drones y misiles. Las autoridades rusas informaron recientemente la interceptación de decenas de drones ucranianos sobre distintas regiones del país, mientras Ucrania continúa denunciando bombardeos contra infraestructura y zonas urbanas.
A más de cuatro años del inicio de la invasión rusa a gran escala, el conflicto sigue sin mostrar señales claras de una resolución inmediata, mientras la comunidad internacional insiste en la necesidad de una solución negociada que permita reducir la violencia y estabilizar la región.



