La Casa Blanca manifestó este jueves que no percibe señales de desescalada en las crecientes tensiones entre Estados Unidos y Colombia, y utilizó términos contundentes para referirse al presidente colombiano, Gustavo Petro.
Durante una rueda de prensa, la portavoz de la Administración de Donald Trump, Karoline Leavitt, fue consultada sobre posibles medidas que el Gobierno colombiano podría adoptar para mejorar las relaciones bilaterales. En respuesta, Leavitt afirmó:
«No creo que estemos viendo una desescalada por parte del desquiciado líder de Colombia en este momento.»
Estas declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión diplomática, donde el propio expresidente Donald Trump ha acusado a Petro de ser «un líder del narcotráfico», una afirmación que ha generado polémica y rechazo por parte de Colombia.
La relación entre ambos países, históricamente cercana, atraviesa un momento delicado que podría complicar futuros acuerdos en temas clave como la lucha contra el narcotráfico, la cooperación económica y la seguridad regional.
Hasta ahora, el Gobierno colombiano no ha emitido una respuesta oficial a estas declaraciones. Sin embargo, la situación mantiene la atención en Washington y Bogotá, donde analizan el impacto de esta retórica en la estabilidad de las relaciones bilaterales.



