La audiencia para conocer la solicitud de prisión preventiva hecha por el Ministerio Público contra dos empleados de una sucursal del Banco de Reservas en Barahona, acusados de sustraer 29 millones de pesos, fue aplazada para el próximo 28 de octubre de 2025.
La postergación se produjo tras acogerse una solicitud de los abogados defensores de los imputados, quienes argumentaron necesitar más tiempo para preparar y presentar los presupuestos y documentos de defensa, según informaron fuentes cercanas al caso.
Los detenidos son Deurys Misael Florián Matos, oficial de caja de 31 años, y Ángel Adriano Báez, de 26 años, mientras que un tercer implicado, Wanderson Medina Capellán, se encuentra prófugo. Las autoridades señalan que este grupo perpetró el fraude desde noviembre de 2023 mediante maniobras internas de ocultamiento contable, poniendo en evidencia posibles fallas en los controles operativos de las entidades financieras estatales.
De acuerdo con informaciones obtenidas por Diario Libre, el fraude fue descubierto el 4 de julio de 2025 en la sucursal ubicada en la calle José Francisco Peña Gómez, antigua Uruguay, en Barahona. Una inspección minuciosa detectó dos comprobantes de traspaso de efectivo por 10.8 millones y 13 millones de pesos, respectivamente, que carecían de respaldo físico y documental.
La imputación detalla que Florián Matos venía realizando desde noviembre de 2023 una maniobra contable consistente en ocultar faltantes temporales mediante registros ficticios. Para ello, utilizaba billetes de mil pesos hasta el 17 de junio de 2025, con la intención de encubrir el desfalco.
Además, la investigación señala que Florián Matos contaba con el apoyo de Medina Capellán, quien fungía como cajero y habría efectuado depósitos y pagos irregulares a tarjetas de crédito y cuentas bancarias pertenecientes a familiares, allegados y al propio oficial de caja, utilizando la caja a su cargo para estas transacciones fraudulentas.
El caso se activó a raíz de la denuncia de una mujer víctima de una transacción irregular, lo que llevó al Departamento de Seguridad del Banco de Reservas a intensificar el monitoreo con el sistema «Teller». Esta vigilancia permitió identificar patrones anómalos en las operaciones realizadas por Florián Matos.
Actualmente, la Fiscalía de Barahona, en coordinación con el Departamento de Seguridad del Banco de Reservas y la Dirección Central de Investigaciones Criminales (Dicrim), continúa con la investigación para esclarecer todos los detalles de este caso de corrupción financiera.



