En medio de la creciente competencia geopolítica entre Estados Unidos y China, la República Dominicana ha irrumpido de manera inesperada en el radar global de los minerales críticos, tras el hallazgo de más de 100 millones de toneladas de tierras raras en la provincia de Pedernales, en el suroeste del país.
Este descubrimiento, en una zona declarada Reserva Fiscal Minera desde 2018, posiciona al país como un posible jugador clave en la cadena de suministro global de tecnologías limpias y digitales, al tiempo que redefine el papel de la isla en la transición energética del siglo XXI.
Un recurso estratégico en el nuevo tablero geopolítico
Las tierras raras —un grupo de 17 elementos químicos esenciales para la fabricación de imanes, baterías, chips y turbinas eólicas— son consideradas hoy tan estratégicas como lo fue el petróleo en el siglo XX. Mientras China controla el 90 % del refinado mundial y el 98 % de la producción de imanes, Estados Unidos y sus aliados buscan reducir su dependencia tecnológica del gigante asiático.
En ese contexto, el hallazgo dominicano ha despertado interés internacional. Según Goldman Sachs, el mercado de minerales críticos se ha duplicado en cinco años, alcanzando un valor estimado de 320,000 millones de dólares.
Abinader: “Uno de los hallazgos más relevantes de América Latina”
Durante su intervención en la Asamblea General de la ONU en septiembre, el presidente Luis Abinader calificó el descubrimiento como “uno de los más relevantes de América Latina por su riqueza y valor económico”. Anunció que el país presentará su potencial ante organismos multilaterales y foros empresariales internacionales, con el objetivo de atraer inversiones estratégicas sostenibles.
El entusiasmo oficial se basa en que el país completó el 100 % del mapeo geológico nacional, según confirmó el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Víctor “Ito” Bisonó. El estudio fue realizado en colaboración con el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos, y apunta a identificar las zonas con mayor concentración y pureza de estos minerales.
Emidom: una empresa estatal para gestionar el nuevo oro del siglo XXI
Para organizar y supervisar este proceso, el Poder Ejecutivo creó en agosto de 2024 la Empresa Minera Dominicana (Emidom) mediante el Decreto 453-24. Esta entidad estatal será responsable de la exploración, explotación y gestión de recursos estratégicos, con énfasis en garantizar la transparencia, sostenibilidad y beneficios nacionales en cualquier eventual operación minera.
Pedernales, epicentro de una nueva fiebre minera
En el terreno, equipos de técnicos dominicanos y estadounidenses trabajan en la zona de Ávila, donde se recolectan muestras y se realizan perforaciones para evaluar la calidad del recurso. En comunidades como Las Mercedes, los residentes ven el proyecto como una posible fuente de empleo y desarrollo, en paralelo al impulso turístico de Cabo Rojo.
China domina el mercado, EE. UU. busca diversificación
Desde los años 70, China ha invertido agresivamente en el desarrollo de sus capacidades de extracción y refinado, controlando actualmente:
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69 % de la minería global de tierras raras
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92 % del refinado
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98 % de la producción de imanes de alta tecnología
Esta concentración ha encendido alarmas en Occidente. En 2025, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, visitó Santo Domingo y expresó el respaldo de su país al proceso exploratorio dominicano.
“Prefiero que estos recursos estén en manos de un país amigo y no al otro lado del planeta”, dijo, en clara alusión a la dependencia de China.
La cooperación con EE. UU. incluye asistencia técnica, financiamiento y acceso a la cadena de suministro norteamericana, que busca diversificar su origen de materias primas críticas.
Entre el entusiasmo y la cautela
En un desayuno empresarial el pasado 16 de octubre, el ministro Bisonó reafirmó que el país completó su mapeo geológico y anunció que una empresa canadiense audita los estudios técnicos.
“Antes de fin de año podremos tener resultados más precisos y concretos que permitan cuantificar qué hay realmente aquí”, dijo el ministro.
Si bien el entusiasmo es evidente, las autoridades insisten en que la prioridad es evaluar la viabilidad económica y ambiental del proyecto antes de iniciar cualquier explotación a gran escala.
“Todas las noticias son positivas, pero el verdadero desafío es transformar ese potencial en riqueza sostenible para las comunidades”, concluyó Bisonó.
Desafíos: Soberanía, sostenibilidad y equidad
Expertos consultados advierten que el proceso de extracción y procesamiento de tierras raras requiere alta inversión, regulación rigurosa y tecnología avanzada, debido a su alto impacto ambiental.
Además, persisten cuestionamientos sobre cómo garantizar que los beneficios lleguen realmente a las comunidades y que se eviten conflictos sociales o daños ecológicos irreversibles, como los que han marcado proyectos mineros en el pasado.
Si el proceso se maneja de forma responsable, la República Dominicana podría convertirse en un actor clave en el nuevo orden energético y tecnológico del siglo XXI. Pero el camino no estará exento de tensiones, tanto internas como externas.



