Romero, zurdo de gran control y repertorio variado, llega con la intención de convertirse en una pieza clave de la rotación abridora. Su historial en ligas menores y su paso por circuitos internacionales lo colocan como un lanzador capaz de enfrentar a los mejores bateadores de la liga. “Estoy enfocado en darle profundidad al pitcheo abridor. Mi meta es ofrecer salidas de calidad y mantener al equipo en juego”, señaló el serpentinero tras su primera práctica con el club.
Por su parte, Mariñez, relevista derecho con recta poderosa que supera las 95 millas por hora, será una opción confiable para las entradas finales. Su experiencia en Grandes Ligas y su capacidad para dominar con el slider lo perfilan como un hombre de confianza para situaciones de alta presión. “Quiero ayudar a cerrar los partidos importantes. Me siento en plena forma y listo para cualquier rol que el dirigente me asigne”, expresó el lanzador, destacando el buen ambiente del clubhouse oriental.
El dirigente del equipo resaltó que la preparación física de ambos jugadores es evidente y que su integración ha sido inmediata, generando entusiasmo entre los compañeros. “Romero nos brinda estabilidad en la rotación, mientras que Mariñez aporta profundidad en el bullpen. Son dos piezas que elevan nuestro nivel competitivo”, indicó el manager, quien ha seguido de cerca los entrenamientos.
Los Orientales, que han reforzado otras áreas del roster durante la temporada muerta, confían en que la dupla pueda marcar diferencia en una liga caracterizada por el poder ofensivo. La estrategia incluye un cuidadoso manejo de los innings para mantener a los lanzadores frescos durante toda la campaña y, especialmente, en la postemporada.



