Washington D.C. — En un polémico intercambio con la prensa antes de abordar un helicóptero en la Casa Blanca rumbo a Florida, el presidente Donald Trump expresó sus intenciones de revisar la ciudadanía estadounidense de algunos inmigrantes naturalizados, incluso insinuando la posibilidad de acciones legales contra figuras de alto perfil como Elon Musk.
Al ser preguntado sobre si deportaría al empresario y magnate tecnológico, Trump respondió con una mezcla de sarcasmo y advertencia: “No lo sé, tendremos que mirar. De pronto tenemos que poner a DOGE contra Elon. ¿Sabe qué es DOGE? DOGE es el monstruo que de pronto tiene que ir y comerse a Elon, ¿no sería terrible?”. La referencia a DOGE alude a una comisión creada por Musk para supuestamente recortar el gasto público federal, una iniciativa que Trump ahora amenaza con usar en su contra.
Este conflicto surge en medio de la tensión entre Musk y Trump, a pesar de que el multimillonario respaldó públicamente la campaña presidencial del mandatario con una contribución de al menos 275 millones de dólares y la influencia de su plataforma social X.
La polémica forma parte de una estrategia más amplia impulsada por Trump para revocar la ciudadanía estadounidense a inmigrantes naturalizados bajo diversas causales. De hecho, ya se ha registrado al menos un caso de desnaturalización durante su administración, un proceso mediante el cual un ciudadano naturalizado puede perder su estatus y enfrentarse a la deportación.
¿PUEDE TRUMP DEPORTAR A ELON MUSK?
Aunque legalmente posible, deportar a Elon Musk sería un proceso largo y complicado. Musk, nacido en Sudáfrica y también ciudadano de Canadá, obtuvo la ciudadanía estadounidense por naturalización en 2002. Su historia migratoria presenta algunos puntos controvertidos; en 2013 su hermano Kimbal declaró públicamente que en 1996 descubrieron que ambos eran “inmigrantes ilegales” en un proyecto empresarial, aunque Musk aseguró que se encontraban en una “zona gris” migratoria.
Este historial abre la puerta a la hipótesis de que Musk podría enfrentar un proceso de revocación de ciudadanía, un riesgo que afecta a millones de ciudadanos naturalizados en Estados Unidos, especialmente bajo la actual administración.
NUEVO MEMORANDO DEL DEPARTAMENTO DE JUSTICIA PRIORIZA LA DESNATURALIZACIÓN
El 11 de julio, la División Civil del Departamento de Justicia publicó un memorando que establece la desnaturalización como una de sus prioridades legales. En su lista de objetivos, figuran diez categorías principales para revocar la ciudadanía, incluyendo:
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Personas consideradas un riesgo para la seguridad nacional.
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Individuos implicados en crímenes de guerra o violaciones graves de derechos humanos.
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Ciudadanos naturalizados que hayan cometido fraude o mentido durante el proceso de obtención de la ciudadanía.
Funcionarios y expertos legales advierten que esta directiva podría ampliar significativamente los esfuerzos para despojar de la ciudadanía a inmigrantes naturalizados, generando incertidumbre y temor entre millones de personas que han cumplido con los requisitos legales para ser ciudadanos.
CASO EJEMPLAR DE DESNATURALIZACIÓN
Desde la publicación del memorando, ya se concretó una revocación. Elliot Duke, ciudadano británico naturalizado tras ingresar al Ejército de Estados Unidos en 2012, fue condenado por posesión y distribución de pornografía infantil. En junio de 2025, le fue retirada la ciudadanía, un caso que ejemplifica la aplicación concreta de esta política.
DIFERENCIA ENTRE CIUDADANOS NATURALIZADOS Y NACIDOS EN EE.UU.
La administración ha dejado claro que su enfoque está en ciudadanos naturalizados, dado que revocar la ciudadanía a personas nacidas en territorio estadounidense es un proceso mucho más complicado y protegido por la ley. Como explica Jaime Barrón, abogado especializado en inmigración: “No se le debe poder quitar la ciudadanía a alguien que nació en Estados Unidos, a menos que se pueda probar un fraude extremadamente grave, como falsificar documentos de nacimiento. La ciudadanía por nacimiento es prácticamente inviolable”.
LA AMBICIÓN DE TRUMP VA MÁS ALLÁ DE LA DEPORTACIÓN DE INDOCUMENTADOS
En sus declaraciones, Trump no ocultó su intención de ir más allá de la deportación de inmigrantes indocumentados o naturalizados con antecedentes penales. Afirmó con contundencia que su objetivo también incluye a ciudadanos naturalizados que “ya no deberían estar aquí”, aunque no tiene la autoridad legal para expulsar a ciudadanos estadounidenses.
“No son nuevos en nuestro país. Son viejos para nuestro país. Muchos de ellos nacieron aquí. Creo que también deberíamos sacarlos de aquí. ¿Quieres saber la verdad? Tal vez ese sea el próximo tema en el que trabajemos juntos”, afirmó el mandatario, dejando entrever una agenda dura que podría alterar significativamente la vida de millones de personas en el país.



