Ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, afirmó que la salida diplomática sigue siendo la única opción viable para poner fin al conflicto entre Israel y Hamás, un enfrentamiento que ha durado casi un año, dejando un saldo devastador de vidas inocentes.
Biden hizo un llamado a evitar la expansión del conflicto, que ya se ha extendido al Líbano, y destacó que su gobierno está colaborando con Catar y Egipto para negociar un alto al fuego y rescatar a los rehenes secuestrados por Hamás el pasado 7 de octubre.
«A nadie le interesa una guerra a gran escala. Aunque la situación se ha agravado, sigue siendo posible una solución diplomática, la única vía hacia la paz y la seguridad para ambos pueblos», expresó Biden. «Es el momento de que las partes se sienten a dialogar, liberen a los rehenes y garanticen la libertad de Gaza del control de Hamás; esta guerra debe terminar», añadió en su discurso.
El presidente destacó que su administración está trabajando incansablemente por la paz y la estabilidad en Oriente Medio, y aseguró que «el mundo no debe rendirse ante los horrores del 7 de octubre», reafirmando que «todo país tiene derecho a prevenir que algo así vuelva a suceder».
Biden expresó su solidaridad con las familias de los 250 rehenes capturados por Hamás, y reconoció la tragedia que también viven los civiles en Gaza, donde «miles y miles han sido asesinados» en los ataques israelíes. Además, subrayó la grave crisis humanitaria en la región, mencionando a las familias desplazadas que, hacinadas en tiendas de campaña, «nunca pidieron esta guerra, una guerra que inició Hamás».



