La Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL) defendió este martes su propuesta de implementar un modelo de pago per cápita diferenciado a las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS), afirmando que esta medida busca fortalecer la sostenibilidad financiera y social del Seguro Familiar de Salud (SFS) y promover una distribución más justa de los recursos del sistema.
Según explicó la entidad en un comunicado oficial, el modelo propuesto introduciría criterios de siniestralidad y perfil de riesgo, tomando en cuenta variables como la edad y el sexo de los afiliados, que determinan de forma significativa el nivel de utilización del Plan Básico de Salud (PBS).
“El objetivo de este nuevo esquema es avanzar hacia una mayor equidad y eficiencia, ya que actualmente todas las ARS reciben el mismo pago per cápita, independientemente del perfil de sus afiliados”, puntualizó la SISALRIL.
¿Qué implica el modelo per cápita diferenciado?
Actualmente, el sistema paga a cada ARS una suma fija por afiliado, sin considerar las diferencias demográficas o epidemiológicas entre las poblaciones que atienden. El nuevo modelo propone modificar este esquema y ajustar los pagos según el riesgo potencial de salud de la población asegurada por cada ARS.
Por ejemplo, ARS con un mayor número de afiliados envejecientes —que por lo general requieren más servicios de salud— recibirían un pago más alto, mientras que aquellas con poblaciones más jóvenes y saludables percibirían un monto menor.
Este enfoque, explicó la superintendencia, desincentiva la selección adversa, es decir, que las ARS favorezcan la afiliación de personas con menores necesidades de atención médica para reducir sus costos.
Etapas de implementación y análisis técnico
La SISALRIL indicó que el proyecto se encuentra en una fase técnica de evaluación y diseño, y que su implementación se haría de forma progresiva y con amplia consulta a todos los actores del sistema, incluidos los prestadores de servicios, las ARS y representantes de la sociedad civil.
El organismo también aclaró que este cambio no afectaría las prestaciones actuales a los afiliados, ya que el ajuste se realizaría en la forma en que se distribuyen los recursos entre las aseguradoras, no en la cobertura garantizada del plan básico.
“Se trata de una propuesta que busca corregir distorsiones acumuladas en el modelo vigente desde la creación del SFS, y hacer más eficiente el uso de los fondos públicos destinados a la salud”, añadió la institución.
Reacciones y debate en el sector salud
Aunque la SISALRIL sostiene que el nuevo modelo garantizaría una mejor correspondencia entre los recursos asignados y las necesidades de salud de los afiliados, la propuesta ha generado reacciones diversas entre las ARS, que en su mayoría esperan conocer más detalles técnicos antes de emitir una postura definitiva.
Algunos expertos en políticas públicas han valorado positivamente la propuesta por alinear los incentivos del sistema con principios de equidad, mientras que otros advierten que el éxito de este modelo dependerá de la calidad de la información utilizada para calcular los riesgos, y de la transparencia en su aplicación.



