La Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) ha expresado tres preocupaciones clave respecto a la implementación del Etiquetado Frontal de Advertencia Nutricional (EFAN), propuesto por el Ministerio de Salud Pública. Estas inquietudes fueron planteadas por Mario Pujols, vicepresidente ejecutivo de la AIRD, en un encuentro con legisladores y autoridades del sector salud.
1. Cumplimiento de normas de etiquetado básico
La AIRD señala que, antes de introducir el EFAN, es esencial garantizar el cumplimiento de las normativas existentes sobre etiquetado básico. Actualmente, se comercializan productos con etiquetas en idiomas extranjeros y, en algunos casos, sin registro sanitario, lo que podría contravenir la legislación vigente. Pujols enfatizó la necesidad de abordar estos incumplimientos para asegurar una implementación efectiva del EFAN.
2. Alineación con estándares internacionales
La propuesta del EFAN no se encuentra alineada con el Codex Alimentarius, un conjunto de normas internacionales sobre alimentos. La AIRD cuestiona la metodología adoptada por las autoridades, sugiriendo que existen otras más flexibles y alineadas con estándares internacionales que podrían ser consideradas para evitar posibles barreras al comercio exterior.
3. Equidad entre productos nacionales e importados
La AIRD aboga por un etiquetado que no discrimine entre productos nacionales e importados. Pujols destacó que, en un contexto de libre comercio, es fundamental que todos los productos comercializados en el país cumplan con las mismas regulaciones, garantizando así una competencia justa y evitando distorsiones en el mercado.
En respuesta a estas preocupaciones, la AIRD propone la conformación de una mesa de trabajo con el Ministerio de Salud Pública y otras partes interesadas para discutir y consensuar las mejores prácticas en la implementación del EFAN. El objetivo es encontrar un equilibrio que promueva la salud pública sin afectar negativamente la competitividad de la industria nacional.
Estas discusiones están en curso, y se espera que se logre un consenso que beneficie tanto a los consumidores como a los productores nacionales.



