Guido Girardi: «La obesidad es la pandemia más grande, y el etiquetado frontal es clave para combatirla»
Santo Domingo.- El médico investigador y autor de la Ley de Etiquetado Nutricional en Chile, Guido Girardi, alertó sobre los peligros de la obesidad, a la que calificó como “la mayor pandemia que afecta a la humanidad”, y destacó que uno de los principales problemas en la lucha contra esta enfermedad es la falta de información clara y accesible para los consumidores sobre los productos alimenticios que adquieren.
En una entrevista exclusiva con Listín Diario, Girardi detalló que la obesidad es responsable de la muerte de 43 millones de personas cada año a nivel mundial y se asocia con una serie de enfermedades graves, como la diabetes, el Alzheimer, el Parkinson y el cáncer. Además, subrayó que la salud mental de las personas obesas también se ve afectada por los prejuicios sociales, lo que impacta directamente en la autoestima y bienestar emocional de los individuos.
La conexión entre obesidad y genética
El especialista resaltó la dimensión genética de la obesidad, afirmando que las personas obesas presentan modificaciones en sus genes que podrían transmitir esta condición a las generaciones futuras, lo que hace que este problema no solo afecte a los individuos directamente, sino también a sus hijos, nietos y bisnietos. «La obesidad no es solo un problema personal, sino un desafío para toda la sociedad, ya que sus efectos repercuten económicamente y socialmente», expresó Girardi.
El etiquetado frontal como derecho humano
Girardi hizo un llamado a las autoridades dominicanas para que adopten políticas similares a las de Chile, donde se implementó la Ley de Etiquetado Frontal. Según explicó, esta legislación busca garantizar el «derecho a saber» de los consumidores, un derecho humano fundamental que, según él, no está siendo respetado en muchos países. La ley chilena implementa un sistema de sellos informativos en los productos alimenticios, de manera clara y comprensible, para que tanto los adultos como los niños puedan identificar rápidamente los niveles de azúcar, calorías, grasas saturadas y sal en los alimentos.
“Lo que hicimos en Chile fue democratizar la información nutricional. Los consumidores tienen derecho a saber lo que están comprando, y esto se convierte en una herramienta fundamental para tomar decisiones informadas sobre la salud», destacó Girardi. Añadió que, de acuerdo con los estudios realizados, la implementación de esta ley ha tenido un impacto positivo, ya que más de un 25% de los alimentos han sido reformulados para cumplir con los nuevos estándares nutricionales.
Impacto de la Ley en la industria alimentaria
El especialista también subrayó que la ley de etiquetado en Chile no solo ha logrado cambios en la conducta de los consumidores, sino que ha influido en las propias empresas, que han comenzado a modificar sus productos para hacerlos más saludables. “Más de un 25% de los productos alimenticios han sido reformulados para reducir los niveles de azúcar, grasa y sal, y esto es un gran avance en términos de salud pública», explicó Girardi.
Además, mencionó que uno de los logros más destacados ha sido la disminución del consumo de bebidas gaseosas azucaradas, con una reducción aproximada del 25%. Esto demuestra que el etiquetado claro y visible puede influir en los hábitos alimenticios de la población.
La industria de la comida chatarra y el rol del Estado
Girardi también criticó el impacto de la industria de la comida chatarra, señalando que se ha convertido en un negocio multimillonario que tiene un efecto negativo en la salud pública, similar al de la industria tabacalera. En este sentido, hizo un llamado a las autoridades para que asuman una postura firme y promuevan políticas públicas que prioricen la salud de la población.
“El mercado de alimentos debe ser regulado para asegurar que los productos que se ofrecen sean seguros y saludables. Las industrias pueden y deben adaptarse a estos estándares, y el gobierno tiene la responsabilidad de incentivar a las empresas que estén comprometidas con la salud de sus consumidores”, explicó Girardi.
El modelo chileno como ejemplo para RD
Guido Girardi insistió en que el modelo chileno de etiquetado frontal es un ejemplo claro de cómo se puede lograr un cambio positivo en la industria alimentaria, sin afectar el libre mercado. “Las empresas pueden seguir siendo rentables, pero deben ser responsables de la salud pública y ofrecer productos que realmente beneficien a la población”, afirmó.
A través de su experiencia, Girardi enfatizó la importancia de que los países latinoamericanos adopten legislación similar para enfrentar las epidemias de obesidad y enfermedades relacionadas. En su opinión, esta es una de las maneras más efectivas para garantizar que los consumidores tengan acceso a información clara y comprensible sobre los alimentos que compran, y que puedan tomar decisiones informadas sobre su salud.
Conclusión
Con una firme postura en favor de la salud pública, Guido Girardi dejó en claro que la lucha contra la obesidad y los problemas de salud relacionados con la mala alimentación no debe ser vista como un problema individual, sino como una responsabilidad compartida entre las autoridades, las empresas y la sociedad en su conjunto. Según su visión, la implementación de un sistema de etiquetado frontal es una de las herramientas más poderosas para garantizar que las futuras generaciones tengan acceso a una alimentación más saludable y consciente.
“Es fundamental que la información nutricional sea clara, accesible y comprensible para todos. Solo así podremos empezar a cambiar los hábitos alimenticios de nuestra sociedad y prevenir las enfermedades que hoy están matando a millones de personas en todo el mundo», concluyó Girardi.



