El autodenominado detective Ángel Martínez expresó su indignación al salir del tribunal tras el levantamiento de su rebeldía, afirmando: «No puedo salir del país porque quieren atacarme, eso es injusto». Esta declaración se produce en el contexto de múltiples procesos judiciales en su contra en la República Dominicana.
Martínez, quien reside en Estados Unidos, ha sido objeto de varias órdenes de arresto emitidas por tribunales dominicanos. Estas órdenes están relacionadas con acusaciones de difamación e injuria presentadas por figuras políticas como el diputado Sergio Moya (Goris) y el abogado Guido Gómez Mazara. En ambos casos, Martínez no se presentó a las citaciones judiciales, lo que llevó a los jueces a declararlo en rebeldía y a emitir órdenes de arresto y conducencia.
Además, el Ministerio Público de la República Dominicana solicitó a la Interpol la captura internacional de Martínez, notificando a las autoridades correspondientes para agilizar su búsqueda y arresto.
En sus intervenciones públicas, Martínez ha sostenido que las acusaciones en su contra son parte de una persecución política motivada por sus denuncias sobre supuestos vínculos entre narcotraficantes y figuras del gobierno dominicano .
Hasta la fecha, el nombre de Ángel Martínez no figura en la lista de personas buscadas por la Interpol, aunque existen órdenes de captura vigentes en su contra en la República Dominicana.
La situación de Ángel Martínez continúa siendo un tema de debate y atención en los medios de comunicación y en el ámbito judicial.



