El controversial comunicador Ángel Martínez fue trasladado este martes desde Puerto Plata hasta Santo Domingo, luego de ser arrestado en alta mar mientras viajaba a bordo del crucero MSC World America. La detención se produjo en cumplimiento de una orden judicial emitida por la Novena Sala Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional.
Conocido como «El detective» en sus redes sociales y transmisiones digitales, Martínez fue interceptado por órdenes de la Armada Dominicana, que solicitó al capitán de la embarcación detener el buque para facilitar el arresto. El comunicador fue bajado en una lancha y recibido por un amplio dispositivo de seguridad en tierra firme, desde donde fue trasladado por agentes del Departamento de Investigaciones Criminales (Dicrim) en una camioneta oficial.
Orden de arresto por difamación digital
La detención se fundamenta en una orden de captura derivada del expediente número 503-2021-EPRI-00545, que data del 10 de junio de 2021. Martínez fue declarado en estado de rebeldía por no comparecer ante el tribunal correspondiente en una audiencia vinculada a una querella por presunta violación a los artículos 21 y 22 de la Ley 53-07 sobre Crímenes y Delitos de Alta Tecnología.
La denuncia fue presentada por el dirigente político Guido Gómez Mazara, quien acusa al comunicador de realizar afirmaciones difamatorias en su contra a través de medios digitales.
Camino al tribunal
La Policía Nacional informó que Martínez será puesto a disposición del tribunal competente en las próximas horas, donde deberá responder por los cargos que se le imputan.
Ángel Martínez, radicado en Miami y con una presencia constante en YouTube y otras plataformas, se ha caracterizado por sus opiniones provocadoras y señalamientos directos hacia figuras del ámbito político y empresarial dominicano. Su estilo ha generado una amplia audiencia, pero también múltiples querellas por difamación e injuria en medios digitales.
Este arresto se suma a una serie de procesos legales en su contra, reflejo del creciente uso de los tribunales dominicanos para enfrentar la difamación electrónica, un fenómeno que sigue en aumento en el país en medio del auge de las redes sociales y la polarización mediática.



