Con el voto disidente de los legisladores de la oposición, el Senado de la República Dominicana aprobó este martes cuatro préstamos internacionales que suman un total de USD$275 millones, tras acoger solicitudes del Poder Ejecutivo y los informes presentados por la Comisión de Hacienda, presidida por el senador Guillermo Lama.
Durante la sesión la comisión legislativa expuso ante el pleno, los detalles de los “convenios y acuerdos” financieros suscritos por el Gobierno dominicano con distintas entidades internacionales. A pesar del rechazo de los bloques opositores, los senadores oficialistas lograron la aprobación de los empréstitos, los cuales ya habían sido avalados en abril por la Cámara de Diputados.
Uno de los préstamos fue acordado con la Corporación Andina de Fomento (CAF) por un monto de USD$75 millones, destinado a apoyar la mejora de las redes de distribución eléctrica del país. La ejecución de este plan estará a cargo de Edesur, Edeeste y Edenorte.
Otro préstamo proviene del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por USD$100 millones, como parte de una adición a un financiamiento previo de USD$300 millones, aprobado por el Congreso Nacional. Este acuerdo funcionará como un préstamo contingente para emergencias por desastres naturales y de salud pública.
Asimismo, se aprobó un préstamo de USD$50 millones con el Instituto de Crédito Oficial, entidad pública del Reino de España, que será destinado al Programa de Saneamiento Universal en Localidades Costeras y Turísticas. El Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa) será el responsable de implementar dicho proyecto.
Finalmente, se dio luz verde a otro crédito de USD$50 millones con el BID, orientado al fortalecimiento del sistema de salud, específicamente en la prevención y gestión de enfermedades crónicas no transmisibles como la diabetes y los padecimientos cardiovasculares. Estos fondos serán ejecutados por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MISPAS) y el Servicio Nacional de Salud (SNS).
Pese a las críticas de la oposición que cuestionó el endeudamiento continuo del Estado, el oficialismo defendió la aprobación de los préstamos como medidas necesarias para impulsar la infraestructura eléctrica, sanitaria y de salud del país.



