Un experimento reciente ha revelado que los avestruces, junto a sus parientes cercanos, los emúes australianos y los ñandús sudamericanos, son mucho más inteligentes de lo que se pensaba originalmente. Estos grandes aves han demostrado ser capaces de idear una serie de estrategias para obtener comida, lo que evidencia un nivel de resolución de problemas sorprendente, más allá de lo que los investigadores habían anticipado.
El estudio, dirigido por un equipo de investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad de Bristol (Reino Unido), fue publicado este jueves en la revista Scientific Reports. En el experimento, los avestruces, emúes y ñandús tuvieron que enfrentarse a desafíos para conseguir alimentos, y lo que los investigadores encontraron fue que estas aves fueron capaces de resolverlos utilizando diversas tácticas, algunas de las cuales se consideraban propias de especies mucho más inteligentes.
El experimento buscaba comprender mejor cómo estas aves, que pertenecen a grupos antiguos y evolucionaron en diferentes continentes, han desarrollado la capacidad de resolver problemas. Las aves modernas, o Neornithes, se clasifican en dos grandes grupos según la anatomía de su paladar óseo: Paleognathae (que incluye a avestruces, emúes y ñandús) y Neognathae (como los loros y cuervos). Mientras que las aves de Neognathae han sido históricamente conocidas por su notable capacidad de resolver problemas complejos, el estudio reveló que las especies de Paleognathae poseen habilidades cognitivas más avanzadas de lo que se pensaba.
El resultado más sorprendente de la investigación es la capacidad de las aves Paleognathae, como los avestruces, para usar herramientas y desarrollar estrategias, lo cual ha sido visto tradicionalmente en aves más pequeñas y ágiles. Esto indica que la resolución de problemas no está necesariamente vinculada al tamaño del cerebro o a la complejidad de las especies.
Este hallazgo desafía la visión tradicional sobre la inteligencia animal y amplía nuestra comprensión de la cognición de las aves, especialmente de aquellas que tradicionalmente han sido consideradas menos inteligentes en comparación con otras especies. Este tipo de investigaciones abre nuevas avenidas para el estudio de la evolución de la inteligencia en los animales y sus capacidades cognitivas.



