El cónsul de la República Dominicana en Puerto Rico, Juan Emilio Recio, reafirmó este lunes el derecho soberano de cada país a decidir sobre sus propias políticas migratorias, asegurando que «ningún país puede interferir con las políticas migratorias de otro». Sus declaraciones surgen en un contexto de crecientes discusiones sobre la inmigración y las políticas que afectan a los dominicanos.
Durante una rueda de prensa, Recio destacó la importancia de respetar la autonomía de las naciones en cuanto a sus regulaciones migratorias, haciendo hincapié en que cada gobierno tiene la facultad de establecer las normas que consideran pertinentes para el manejo de los flujos migratorios. «Las decisiones relacionadas con la inmigración deben ser tomadas por los gobiernos soberanos, de acuerdo con sus intereses y necesidades nacionales».
Recio también rechazó cualquier intento de presión por parte de otros países o entidades internacionales que busquen influir en las políticas migratorias de la República Dominicana. «Cada nación es libre de tomar las decisiones que mejor considera para proteger su seguridad, bienestar y desarrollo».
Estas declaraciones se producen en un momento en que la situación migratoria en la región ha generado tensiones, con algunos países de América Latina adoptando nuevas para regular la entrada y permanencia de migrantes. El cónsul dominicano aprovechó la ocasión para reiterar que el gobierno de la República Dominicana está comprometido con la protección de los derechos de sus ciudadanos en el extranjero, así como con el respeto a la soberanía de cada nación en el asunto.
Asimismo, Recio manifestó su disposición a seguir trabajando de cerca con las autoridades locales y otras organizaciones internacionales para garantizar el bienestar de la comunidad dominicana en Puerto Rico, un grupo de gran importancia para la economía.



