El magnate Elon Musk, aliado cercano al presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, se opuso este miércoles al presupuesto parcial que los líderes republicanos en el Congreso buscan aprobar a contrarreloj para evitar así un cierre administrativo.
Este proyecto de ley no debería aprobarse», dijo Musk a través de su red social X. «¿Alguna vez se ha visto un mayor derroche?», añadió, adjuntando una foto de las 1.547 páginas impresas que componen el proyecto de ley.
El presupuesto parcial dota de fondos al Gobierno a partir de la medianoche del viernes al sábado, cuando expiran los actuales, hasta el 14 de marzo, con Trump ya instalado en la Casa Blanca.
El texto, negociado entre los republicanos en la Cámara Baja y los demócratas en el Senado, incluye varias provisiones que no se consideran esenciales para el funcionamiento del Ejecutivo y que han generado oposición sobre todo entre los conservadores.
También incluye el primer aumento de sueldo para los legisladores desde 2009 o la transferencia de un estadio en la ciudad de Washington, de propiedad federal, a la administración local del Distrito de Columbia.
Musk lidera junto a Vivek Ramaswamy el recién creado por Trump Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, en inglés), un organismo externo que pretende promover recortes masivos al presupuesto público.
El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, impulsor del texto, admitió este miércoles por la mañana a Fox News que anoche estuvo al teléfono con Musk tratando de explicarle las razones del proyecto.
«Estuve comunicándome con Elon anoche. Elon, Vivek y yo estamos en un grupo de mensajes, y les estaba explicando el contexto de esto y de la semana. Hablé con él casi hasta la medianoche», dijo.



