El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ya está trabajando en un paquete de más de 25 órdenes ejecutivas y medidas que implementará desde su primer día en el cargo, programado para el próximo 20 de enero. Según fuentes cercanas a su equipo, la intención de Trump es generar un impacto inmediato y significativo, superando incluso la rapidez y magnitud de las acciones ejecutivas que tomó durante su primer mandato. Estas órdenes ejecutivas abarcarán diversas áreas y se implementarán no solo en el primer día, sino también en los días y semanas posteriores a su toma de posesión.
Karoline Leavitt, portavoz de Trump, subrayó que el presidente electo utilizará su poder ejecutivo desde el primer día para cumplir con las promesas que hizo durante su campaña electoral. «El pueblo estadounidense puede estar seguro de que el presidente Trump cumplirá con sus compromisos utilizando el poder ejecutivo, tal como lo prometió», señaló Leavitt en un comunicado.
El principal responsable de coordinar estas acciones es Stephen Miller, un exasesor de Trump, conocido por su enfoque en la política migratoria y de seguridad nacional. Miller, quien ha sido una figura clave en la administración de Trump, está trabajando en las estrategias para asegurar que las órdenes ejecutivas se implementen de manera rápida y efectiva, siguiendo la línea de sus compromisos de campaña.



