El centro penitenciario ha sido durante años un reflejo de las carencias del sistema penitenciario dominicano. A pesar de los esfuerzos por mejorar las condiciones, la cárcel de Barahona sigue siendo uno de los ejemplos más claros de la crisis del sistema carcelero.
Hacinamiento y violencia
Uno de los problemas más graves en la cárcel de Barahona es el hacinamiento. Con más de 680 internos en un espacio diseñado para 300, la situación se ha vuelto insostenible. Los pasillos están abarrotados, las celdas se encuentran superpobladas y los internos deben dormir en el suelo debido a la falta de camas. La falta de espacio adecuado ha derivado en un aumento de los conflictos entre los reclusos.
«Es vivir imposible aquí. No hay espacio, la comida es escasa y las peleas entre los presos son continuas. A veces, lo único que podemos hacer es tratar de sobrevivir un día más», comentó uno de los reclusos, quien prefirió mantener su anonimato por razones de seguridad.
Condiciones de Salud e Higiene
La crisis de salud es otro de los grandes problemas de la cárcel de Barahona. A menudo, los reclusos deben esperar semanas o incluso meses para recibir atención médica, y cuando logran acceder a servicios, estos son limitados y en malas condiciones. Las enfermedades respiratorias, gastrointestinales y de la piel son comunes debido a la insalubridad del lugar, donde las condiciones de higiene son mínimas.
En cuanto a los alimentos, los internos han denunciado que las raciones no son suficientes y que la calidad de la comida deja mucho que desear. «La comida que nos dan es insalubre ya veces, ni siquiera es suficiente para todos. Muchos de nosotros tenemos que compartir lo poco que tenemos»
Escasez de Recursos y Personal
A pesar de los esfuerzos del personal penitenciario, la falta de recursos humanos y materiales agrava las condiciones dentro de la prisión. La seguridad es deficiente, y la escasez de oficiales ha permitido que los reclusos controlen grandes áreas de la cárcel, lo que contribuye a la violencia y el desorden.
“Lo que está ocurriendo en la cárcel de Barahona es una violación clara de los derechos humanos. Las autoridades deben actuar con urgencia para garantizar condiciones de vida mínimamente humanas para los reclusos”, expresó un representante de la Fundación Justicia y Transparencia, una organización que ha denunciado en repetidas ocasiones las condiciones.
Los reclusos de la cárcel de Barahona siguen viviendo en un entorno de insalubridad, violencia y desesperanza, sin un panorama claro de solución a corto plazo. Mientras tanto, los llamados a la reforma del sistema penitenciario se intensifican, pero el gobierno aún no ha tomado medidas efectivas para mejorar las condiciones.



