La petición fue presentada por el Comité Nacional de Derechos Humanos y otras entidades que abogan por la reforma del sistema penitenciario. Según argumentan, muchas de las personas encarceladas por delitos menores vinculados con drogas, especialmente por posesión sin intención de tráfico, podrían beneficiarse de una liberación anticipada que les permita reintegrarse a la sociedad con mejores.
Una medida de «humanidad y justicia social»
María José Pérez, una de las voceras de las organizaciones que promueven esta solicitud, destacó que la medida de indultar a estos presos no solo sería un acto de clemencia, sino también una forma de promover la «justicia social» en el país. «Es un gesto que refleja la humanidad que caracteriza a nuestra sociedad, especialmente en estas fechas tan simbólicas como la Navidad. La sobrepoblación carcelaria es un problema grave y muchos de los reclusos por delitos menores, como la posesión de pequeñas cantidades de drogas, podrían tener una segunda oportunidad para rehacer sus vidas.
Además, señalaron que este indulto serviría para reducir el hacinamiento en las cárceles, un problema que ha sido señalado por organismos internacionales como una de las principales violaciones de los derechos humanos en el sistema.
La posición del Gobierno
Hasta el momento, el Gobierno no ha respondido públicamente a la solicitud, pero se espera que la petición sea discutida durante las próximas semanas, dado que las autoridades suelen considerar medidas de indulto o reducción de penas en los meses previos a las festividades navideñas.
El sistema penitenciario dominicano enfrenta serios retos, entre ellos el hacinamiento, la falta de programas de rehabilitación efectivos y la escasez de recursos para garantizar condiciones de vida dignas dentro de las cárceles. Según datos de la Procuraduría General de la República, más de un 80% de la población carcelaria está compuesta por personas que cumplen penas relacionadas con delitos de drogas, muchos de los cuales no tienen antecedentes penales graves y podrían beneficiarse de alternativas.
El indulto, si se concede, podría ser una de las más simbólicas y controvertidas de cara a la Navidad, un acto que no solo aliviaría las condiciones de millas de reclusos, sino que también abriría el debate sobre la necesidad.



