La policía en Springfield, Ohio, dijo este lunes que no ha recibido reportes creíbles de que inmigrantes provenientes de Haití están haciéndole daño a mascotas allí, contradiciendo así una afirmación del candidato republicano a la vicepresidencia JD Vance.
En medio de esta polémica, en los últimos días se han extendido por redes sociales afirmaciones falsas que aseguran que los inmigrantes haitianos en Springfield, Ohio, están comiéndose las mascotas de sus vecinos y los animales silvestres. “Una vecina dijo que vio cómo los haitianos descuartizaban a su gato. Otra vecina dijo que un policía le dijo que esto les pasa a los perros, patos y gansos”, dice una de las publicaciones falsas.
Ante la ola de desinformación, la policía de Springfield salió a desmentir esas versiones aclarando que no tienen reportes creíbles de los supuestos ataques a las mascotas. “No es algo que esté en nuestro radar en este momento”, dijo la policía al diario Springield News Sun.

Las falsedades de los presuntos ataques a animales domésticos han sido amplificados por el propio candidato republicano a la vicepresidencia JD Vance y otras figuras conservadoras. «Los informes actuales muestran que algunas personas han secuestrado y comido a sus mascotas por personas que no deberían estar en este país», escribió Vance en una publicación de la red social X en la que aprovechó para atacar a la candidata demócrata Kamala Harris.
“En respuesta a los recientes rumores que alegan actividad criminal por parte de la población inmigrante en nuestra ciudad, deseamos aclarar que no ha habido informes creíbles ni reclamos específicos de mascotas que hayan sido dañadas, lesionadas o abusadas por individuos dentro de la comunidad inmigrante”, dijo la policía en un comunicado enviado por correo electrónico a NBC News.
El fiscal general de Ohio, David Yost, informó que está analizando las vías legales necesarias para “impedir que el Gobierno envíe un número ilimitado de migrantes a las comunidades de Ohio”, tras una oleada de inmigrantes haitianos que ha llegado a la ciudad de Springfield del condado de Clark, contó la cadena WKBN.
Yost aclaró que el problema no eran los inmigrantes en sí, sino la gran afluencia que ha arribado en tan poco tiempo. “Ohio es un gran lugar para trabajar y vivir”, dijo. “Pero abrumar a nuestras pequeñas ciudades con poblaciones masivas de inmigrantes sin ningún tipo de coordinación o ayuda del Gobierno federal está cambiando eso delante de nuestros ojos”, agregó.
Una carta del administrador de la ciudad de Springfield, Bryan Heck, enviada en julio a los senadores Sherrod Brown y Tim Scott –demócrata y republicano, respectivamente— señaló que Springfield estaba enfrentándose a “una importante crisis de vivienda” y que la afluencia de migrantes ha generado problemas adicionales, añadió la televisora.
“Springfield ha visto un aumento de la población a través de la inmigración que ha afectado significativamente nuestra capacidad como comunidad para producir suficientes oportunidades de vivienda para todos. La población haitiana de Springfield ha aumentado de 15,000 a 20,000 personas en los últimos cuatro años en una comunidad que contaba con algo menos de 60,000 residentes, lo que ha supuesto una importante presión sobre nuestros recursos y nuestra capacidad para proporcionar viviendas suficientes a todos nuestros residentes. A pesar de las 2.000 viviendas adicionales que se pondrán en marcha en los próximos tres a cinco años, esto sigue siendo insuficiente”, escribió Heck.
El fiscal David Yost ha dicho que más allá de los retos que los inmigrantes representan para las autoridades locales, también están generando malestar en parte de la población, incluida la policía debido a los accidentes, robos y otros delitos, como el hurto de ganado para poder alimentarse, que supuestamente han provocado.
En agosto de 2023, un inmigrante haitiano, que no tenía licencia de conducir, chocó contra un autobús escolar en el condado de Clark, dejando un estudiante muerto y varios heridos, según informó en su momento The Columbus Dispatch.
Un jurado de Clark County Common Pleas Court encontró en mayo pasado a Hermanio Jospeh, de 36 años, culpable de homicidio vehicular agravado y homicidio involuntario.
«Quiero irme de esta ciudad»
Durante las reuniones de agosto de la Comisión Municipal de Springfield, ya con la ciudad como centro del debate de la crisis migratoria, varios ciudadanos de la localidad expresaron sus preocupaciones por esta situación.
Una residente, identificada sólo como Noel, aseguró sentirse “muy insegura” por la llegada de inmigrantes sin hogar a su vecindario, debido a que incluso a veces acampaban en su jardín, señaló CBS Austin. “Tengo hombres que no hablan inglés gritándome, colocando colchones y dejando basura en mi jardín”, afirmó.
Esto provocó, aseguró, que ella y su esposo decidieran dejar la casa en la que habían vivido durante 45 años. “Quiero irme de esta ciudad”, dijo. “¿Quién nos protege a nosotros mientras los ayudamos a ellos?”, cuestionó.

En otra reunión, Lonnie Cole Jr. aseveró que no podía dejar de sentirse frustrado por la llegada de más inmigrantes a la ciudad y cuestionó los procesos fronterizos para poder detenerlos. “Hay canales adecuados para lograr convertirse en ciudadano estadounidense. Los que no los siguen son los que no merecen estar aquí”, explicó.
Cole Jr. le pidió abiertamente a la comisión que dejarla de ayudar a los inmigrantes “que no quieren luchar por sus propias libertades en su país”.
El propio gobernador de Ohio, el republicano Mike DeWine, habló en julio con líderes de Springfield sobre el impacto que la llegada de inmigrantes estaba teniendo en escuelas, centros de salud y en otros programas. El mandatario estatal prometió charlar otra vez con ellos a finales de septiembre.
“(Los haitianos) vienen a trabajar, no causan drama, son puntuales”
Los haitianos han podido acceder a números de Seguridad Social y permisos de trabajo, gracias a un programa federal de protección temporal en suelo estadounidenses, explicó The New York Times.
Y aunque varios de ellos se han asentado en estados como Florida, varios se trasladaron a Ohio en busca de una vida mejor. Este contexto también ha beneficiado a empresas locales necesitadas de mano de obra.
Una de ellas es McGregor Metal, una compañía de Springfield que fabrica piezas de automóviles, camiones y tractores, que encontró en esta comunidad la solución a la escasez de trabajadores tras invertir millones de dólares para aumentar la producción.
“Los haitianos estaban allí para cubrir esos puestos de operadores de maquinaria, conductores e inspectores de calidad”, le dijo al diario Jamie McGregor, director ejecutivo de la empresa. Ahora, los haitianos son el 10% de la fuerza laboral de la compañía. “Vienen a trabajar todos los días. No causan drama. Son puntuales”, añadió.
Uno de esos empleados es Daniel Campere, un haitiano que llegó a Estados Unidos en 2013, que llegó a Ohio luego de trabajar en campos de cultivo de Florida y Georgia. Lleva en la compañía tres años y gana 19 dólares la hora, además de tener un seguro médico y un plan de jubilación 401(k).
Y aunque él se dedica a trabajar, mientras paga impuestos “como todo el mundo”, también está enterado de las críticas de la población local a su comunidad. “No podemos decir nada, ellos están en casa”.



