El sector de zonas francas en la República Dominicana no solo juega un papel fundamental en la economía nacional, sino que también se ha convertido en un modelo de inclusión laboral, especialmente en términos de la participación femenina. Con más de 198,000 empleos directos y cerca de 600,000 empleos indirectos generados por las 820 empresas que operan bajo este régimen, las zonas francas son un motor clave para el desarrollo económico del país. Este impacto se ve reflejado en la generación de divisas, con un 62% de las exportaciones dominicanas provenientes de este sector, que representa un valor aproximado de US$8,000 millones anuales.
La presidenta del Parque Industrial Zonas Francas Las Américas, Claudia Pellerano, destacó durante su intervención en el Encuentro Nacional de Mujeres en Exportación, la importancia de este modelo inclusivo que ha permitido a miles de mujeres lograr independencia financiera. Según Pellerano, las zonas francas han brindado a muchas mujeres la oportunidad de mejorar su calidad de vida, empoderando no solo a las trabajadoras, sino también a sus familias y comunidades. Esto es particularmente relevante en un país donde las zonas francas han jugado un papel vital en la captación de inversión extranjera, con US$7,500 millones invertidos en el año pasado.
Participación femenina en el sector
Uno de los aspectos más destacados del discurso de Pellerano fue la importante participación femenina en la fuerza laboral de las zonas francas. Actualmente, las mujeres representan el 53% de la fuerza laboral en todo el sector, una cifra que sube al 69% en el Parque Industrial Zonas Francas Las Américas. Este porcentaje coloca a la República Dominicana como líder regional en términos de inclusión femenina en el ámbito laboral, superando los promedios de otros países de la región.
El alto porcentaje de mujeres en el sector de zonas francas no solo refleja el crecimiento del empleo femenino, sino también el papel transformador de estas empresas en el acceso de las mujeres a oportunidades económicas, muchas veces en roles que anteriormente les estaban restringidos. Sin embargo, Pellerano advirtió que, aunque la participación femenina en el sector es destacada, todavía existen desafíos importantes en cuanto a la equidad de género en los niveles de liderazgo.
Desafíos en la equidad de género
A pesar de los avances, solo el 1% de las posiciones gerenciales generales en las zonas francas están ocupadas por mujeres, lo que revela una brecha significativa en el acceso a roles de liderazgo y toma de decisiones. Pellerano hizo un llamado a implementar políticas inclusivas que promuevan el acceso de las mujeres a posiciones técnicas y de liderazgo, especialmente en áreas como ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), que son cruciales para la innovación y la sostenibilidad del sector.
«Es fundamental que las políticas gubernamentales y empresariales favorezcan el desarrollo de mujeres en sectores clave como STEM, ya que estos campos son esenciales para la competitividad global del sector de zonas francas», subrayó Pellerano. La implementación de programas de capacitación y mentoría para mujeres en estas áreas permitirá una mayor inclusión y una mejor equidad de oportunidades, además de contribuir al desarrollo económico sostenible del país.
Alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible
En su intervención, Claudia Pellerano también destacó la necesidad de que el sector de las zonas francas alinee sus esfuerzos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), particularmente el ODS número 5, que promueve la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. Pellerano expresó que es esencial que las empresas en las zonas francas no solo adopten políticas de igualdad de género, sino que también actúen como agentes de cambio social y económico, creando espacios de trabajo más inclusivos y ofreciendo oportunidades de desarrollo a las mujeres en todos los niveles.
La promoción de la igualdad de género en las zonas francas no solo se limita a la contratación y el empleo, sino también a la capacitación y el desarrollo profesional. A medida que el sector continúa expandiéndose y atrayendo más inversión extranjera, se vuelve aún más urgente garantizar que las mujeres tengan acceso a roles de liderazgo, no solo en las operaciones diarias, sino también en las estrategias a largo plazo.
Perspectivas de futuro
El sector de zonas francas se enfrenta a un futuro prometedor, pero es necesario abordar los desafíos estructurales para asegurar que la participación femenina en posiciones de liderazgo siga creciendo. La implementación de políticas públicas que fomenten la igualdad de género, la educación en áreas STEM para mujeres y el apoyo a la conciliación entre trabajo y vida familiar será clave para seguir avanzando en la inclusión y el empoderamiento de las mujeres en el sector.
En resumen, el sector de zonas francas en la República Dominicana continúa siendo un pilar fundamental para el desarrollo económico del país, con una importante participación femenina que refleja su impacto positivo. Sin embargo, es esencial seguir trabajando para garantizar que las mujeres tengan acceso a los mismos niveles de poder y liderazgo, asegurando que el sector siga siendo un modelo de inclusión y sostenibilidad para las generaciones futuras.



