República Dominicana ha alcanzado una destacada posición en América Latina al ubicarse en el tercer lugar en cuanto a la cantidad de vehículos por habitantes. Según un reciente informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el país ha experimentado un crecimiento notable en la motorización en los últimos años, lo que lo coloca solo por detrás de Uruguay y Chile en términos de vehículos registrados por cada habitante en la región.
El estudio, que analiza el parque vehicular de los países latinoamericanos, revela que en República Dominicana existen más de 2,7 millones de vehículos registrados, lo que equivale a aproximadamente un vehículo por cada tres habitantes, una cifra superior a la de muchos países vecinos. Este fenómeno ha sido impulsado por el aumento de la clase media, el crecimiento económico sostenido y las políticas de financiamiento accesible que han facilitado la compra de vehículos.
Crecimiento del sector automotriz
El sector automotriz de República Dominicana ha sido uno de los más dinámicos de la región, con un incremento constante en la venta de vehículos nuevos y usados. Solo en los últimos cinco años, las ventas de automóviles han crecido en un 20%, impulsadas por la demanda de vehículos particulares, comerciales y de transporte público.
«Este crecimiento refleja el auge económico que ha vivido el país en la última década, así como una mayor capacidad de adquisición de vehículos por parte de la población. La facilidad de acceso a financiamientos y la mejora en las condiciones de vida de muchos dominicanos han permitido que más personas accedan a la compra de vehículos», señaló Luis Figueroa, presidente de la Asociación Dominicana de Vehículos Nuevos.
El aumento del parque vehicular también ha generado un impacto significativo en la infraestructura vial y en la oferta de transporte. Si bien el sector ha experimentado un crecimiento en términos de ventas, el aumento de vehículos también ha traído consigo retos en cuanto a la congestión del tránsito, la calidad del aire y la seguridad vial.
Impacto en la movilidad urbana
Uno de los efectos más notorios del aumento en el número de vehículos es la creciente congestión vehicular, especialmente en las grandes ciudades como Santo Domingo y Santiago. Las horas punta de tráfico se han convertido en un reto diario para miles de conductores y pasajeros, lo que ha llevado a las autoridades a considerar nuevas soluciones de movilidad, como la ampliación de las redes de transporte público, la construcción de más infraestructuras viales y el impulso a la movilidad eléctrica.
En ese sentido, el gobierno dominicano ha comenzado a implementar medidas para mitigar los efectos negativos de la sobreabundancia de vehículos. A través del Plan Nacional de Movilidad Sostenible, se están promoviendo alternativas como el transporte público eléctrico, la ampliación del metro y la implementación de carriles exclusivos para bicicletas y transporte colectivo.



