Trabajadores de Falcondo protestan tras más de tres meses sin cobrar sus sueldos
Más de tres meses sin salario han llevado a los empleados de la empresa minera Falconbridge Dominicana (Falcondo) a reunirse en la Gobernación de Bonao para exigir atención a su situación laboral tras la quiebra de la compañía. El 23 de octubre, tienen programada una reunión con representantes del Gobierno, incluyendo al ministro de Trabajo, Luis Miguel De Camps.
«Desde diciembre, la empresa ha incumplido nuestro contrato», explica Andrid Valdés, vocero de los trabajadores. La reunión se presenta como una posible esperanza para que se resuelva la crisis en Falcondo, pero muchos empleados ya enfrentan una situación crítica, marcada por problemas de salud y precariedad económica.
Uno de los afectados, Hierro Lora, relata su experiencia: «Hoy en día, Falcondo ha dejado fuera a los pensionados por enfermedad. No he cobrado en cinco meses y, tras tres operaciones, no puedo trabajar». De los 42 pensionados por enfermedad, solo quedan 10 que aún no han recibido atención adecuada tras haber dedicado años de servicio a la empresa.
Confesor Castillo, quien lleva 22 años en Falcondo, también se encuentra en una situación desesperante: «No tengo seguro y padezco de hipertensión. La falta de medicamentos me preocupa profundamente». La realidad es que muchos de estos trabajadores, al no recibir sus salarios, están experimentando un deterioro en su calidad de vida y salud.
Vladimir Marte, otro de los empleados, señala que la falta de recursos ha llevado a varios compañeros a sufrir infartos en los últimos meses. «Estamos enfermando uno a uno. La presión de no contar con seguro médico ni con ingresos para cubrir gastos básicos está afectando gravemente nuestra salud», comenta.
Durante la concentración, un ataúd negro con una cruz fue presentado como símbolo del sufrimiento que están enfrentando. «Este ataúd representa el costo de la falta de atención médica. Sin seguro ni recursos, varios de nuestros compañeros han caído enfermos», explica Vladimir, con tristeza en su voz.
La situación en Falcondo pone de relieve no solo la crisis económica, sino también la urgencia de soluciones que garanticen la salud y el bienestar de estos trabajadores que han dedicado su vida a la empresa.



