La vicepresidenta Kamala Harris y su contrincante republicano, el expresidente Donald Trump, están intensificando sus campañas con varias visitas a Arizona, un estado clave donde ya ha comenzado la votación anticipada. Ambos buscan captar los once votos electorales que ofrece este territorio.
Harris llegó anoche a Chandler, donde asistió a un mitin con más de 7,000 simpatizantes, instando a los votantes a participar en las elecciones del 5 de noviembre. «Su voto es su voz y su voz es su poder», afirmó a la multitud. Este viernes, tiene programado un evento en Phoenix, donde se unirá a la primera dama, Jill Biden, y otros demócratas.
El gobernador de Minnesota y compañero de fórmula de Harris, Tim Walz, también ha estado activo, hablando con veteranos en el estado. Por su parte, Trump planea visitar Prescott Valley este domingo, tras la reciente aparición de su compañero de fórmula, el senador J.D. Vance, en Tucson.
La presión aumenta, ya que la votación temprana comenzó el miércoles y ambos candidatos tienen poco tiempo para convencer al electorado en uno de los siete estados «péndulo» que podrían decidir la presidencia. Según una encuesta del Centro para el Futuro de Arizona, los votantes buscan liderazgo claro y propuestas a largo plazo.
«Los votantes en Arizona están pensando más allá del presente», comentó Sybil Francis, directora del CFA. El 65% de los encuestados elige candidatos basándose en propuestas para abordar temas como el calentamiento global, la conservación del agua y la economía.
Tanto Harris como Trump han centrado sus discursos en la inmigración, culpándose mutuamente por la falta de acción. Sin embargo, el 77% de los votantes apoya una reforma migratoria con un camino a la ciudadanía, y el 82% desea soluciones bipartidistas para la crisis fronteriza. Francis afirmó que los votantes están listos para pasar «más allá de la retórica antiinmigrante» y buscar soluciones pragmáticas.
Harris propone restricciones en el proceso de asilo, mientras que Trump promete deportaciones masivas y la expansión del muro fronterizo. Sin embargo, votantes indecisos como Ramón Ramírez no se sienten convencidos por ninguna de las narrativas, expresando preocupaciones sobre ambos candidatos.
Las encuestas indican un empate casi técnico entre Harris y Trump, con un sondeo de AARP que muestra al expresidente con un 50% y a la vicepresidenta con un 48%, dentro del margen de error. Con un 2% de electores indecisos, cada voto cuenta, especialmente en el dividido voto latino, que favorece levemente a Trump entre hombres mayores de 50 años.
Durante las elecciones de 2020, Joe Biden ganó Arizona por menos de 11,000 votos, marcando un giro significativo en un estado tradicionalmente republicano.



