De acuerdo con el informe Adultos mayores en República Dominicana: un breve análisis» de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), el país ha experimentado un notable aumento en la población de adultos mayores, con una esperanza de vida al nacer que ha alcanzado los 75 años en 2024.
Uno de los indicadores más claros de este fenómeno es el incremento en la edad mediana de la población, que ha pasado de 17.1 años en 1950 a 30 años en 2022, con una proyección de alcanzar 47.8 años en 2100. Este aumento sugiere una transformación demográfica significativa, donde la proporción de personas mayores (60 años y más) ha crecido considerablemente, pasando del 4.5% en 1935 al 13.2% en 2022. Además, se estima que este grupo representará un 33% de la población total para el año 2100.
Otro factor que resalta este envejecimiento es el aumento en la esperanza de vida al nacer. En 2024, la esperanza de vida es de 75.10 años, siendo más baja para los hombres (72.38 años) que para las mujeres (77.89 años).
De acuerdo con la ONE, el crecimiento de esta población ejerce presión sobre el sistema de pensiones y la seguridad social. “El aumento de la población anciana genera una presión considerable sobre los sistemas de pensiones y seguridad social, demandando reformas estructurales que garanticen su sostenibilidad financiera y promuevan una calidad de vida digna para este segmento de la población”, expone el documento.
Según la ONE, para mediados de este siglo se espera que la esperanza de vida alcance los 80 años, y para el año 2100 se estima que supere los 85 años. Estos cambios demográficos implican importantes desafíos en términos de políticas públicas, sistemas de salud y seguridad social, dado que una mayor proporción de la población estará en edad avanzada.
De acuerdo con el X Censo Nacional de Población y Vivienda 2022, la población mayor de 60 años era de 1,418,735, divididos en 754,506 mujeres y 664,229 hombres.
Distribución Demográfica
Según el análisis, las provincias con el porcentaje más alto de población mayor incluyen Hermanas Mirabal (18.4%), Santiago Rodríguez (18.3%), Duarte (16.6%) y San Juan (16.2%). En contraste, La Altagracia y Pedernales presentan las proporciones más bajas de personas mayores, con 8.4% y 8.7%, respectivamente, lo que indica una población más joven que podría necesitar más oportunidades laborales y servicios educativos.
El Distrito Nacional y Puerto Plata tienen porcentajes similares de personas mayores (15.6%), lo que refleja un equilibrio en la distribución etaria en estas zonas urbanas, facilitando la planificación de servicios para ambas edades. Las provincias de Santiago y Santo Domingo muestran variaciones significativas, con Santiago teniendo una proporción mayor de adultos mayores (14.1%) en comparación con Santo Domingo (11.5%).
En términos de distribución por sexo, provincias como Hermanas Mirabal, Santiago Rodríguez y Duarte tienen una mayor proporción de mujeres mayores de 60 años en comparación con los hombres, reflejando una mayor esperanza de vida femenina en estas áreas. Por otro lado, en provincias como La Altagracia y Pedernales, la distribución de adultos mayores es más equitativa o muestra una mayor proporción de hombres, lo que podría influir en las necesidades de planificación de servicios.
En áreas metropolitanas como el Distrito Nacional y Santo Domingo, también se observa una mayor proporción de mujeres mayores de 60 años en comparación con los hombres.
Predominio Masculino en el Empleo
La ONE establece que los hombres predominan en la categoría ocupacional, con un 65.3% en la categoría de ocupados y un 74.1% en la de desocupados. En contraste, las mujeres tienen una representación significativamente mayor en la categoría de inactivos, alcanzando un 67.8%.
En 2023, los hombres representaban el 65.3% y las mujeres el 34.7% de la población ocupada, mientras que la desocupación masculina fue del 74.1% y la femenina del 25.9%.
Estos datos resaltan la existencia de brechas de género en el acceso y la permanencia en el empleo. “La elevada tasa de inactividad entre las mujeres subraya la necesidad de implementar políticas que fomenten una mayor inclusión y equidad de género, tales como la mejora de la flexibilidad laboral y el apoyo a las responsabilidades familiares”, indicó el análisis.
El informe de la ONE subraya la necesidad de políticas públicas adaptadas a estos cambios demográficos, enfocándose en la salud, la seguridad social y el acceso equitativo al empleo, especialmente para las mujeres. Estos aspectos son cruciales para enfrentar los retos que presenta el envejecimiento poblacional en la República Dominicana.



