El pontífice León XIV condenó este sábado el fallecimiento violento de menores al visitar Casavalle, un sector vulnerable de Montevideo considerado el más peligroso de Uruguay, donde la población denuncia con frecuencia balaceras ligadas al tráfico de estupefacientes.
León XIV se desplazó en automóvil hacia la zona y caminó por sus complejas calles rodeado por un estricto dispositivo de seguridad, en la segunda jornada de un itinerario de 12 días por Sudamérica, transcurridas tres semanas desde que fue intervenido quirúrgicamente por cáncer de pulmón.
«No podemos pasar de largo cuando sabemos que hay niños en Uruguay que no van a la escuela por miedo a no volver», manifestó el líder de 1.400 millones de católicos desde una estructura al aire libre ubicada junto a la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe.
Una multitud de residentes lo aclamaba y saludaba a su paso por Casavalle, demarcación que registra la tasa de homicidios más elevada del país.
«No podemos acallar nuestra conciencia cuando constatamos que una madre no tiene los medios para alimentar a sus hijos», afirmó.
«Un hijo de este país, tan rico en recursos, no debería irse a dormir sin comer, ni debería renunciar a recibir una educación y un futuro dignos debido a la inseguridad que reina en las calles».
«Mucho menos debería sufrir violencia hasta el extremo de llegar a perder la vida», enfatizó León XIV, quien además bendijo 12 viviendas de carácter popular en Casavalle costeadas por la Iglesia católica.
La tasa de homicidios en Casavalle y sus áreas colindantes se ubica en 41,7 por cada 100.000 habitantes, conforme a cifras oficiales. Se trata de un indicador elevado originado por enfrentamientos entre bandas armadas del narcotráfico, lo que representa cuatro veces la cifra nacional.
Los episodios de violencia han registrado un marcado incremento en los últimos años en Uruguay, territorio que asumió una nueva función en el tránsito de cocaína hacia el norte y que tradicionalmente era visto como una de las naciones más seguras y prósperas de la región.
Cuatro de cada 10 niños en Uruguay viven en condiciones de pobreza, según datos presentados por UNICEF.
Los residentes aseveran que la violencia es cotidiana y que las balaceras se producen a diario.
«Acá todo es cambiante», el barrio «pasa de tranquilo a bravísimo en minutos», relata a la agencia AFP Claudia, una enfermera de 33 años que prefirió omitir su apellido por razones de seguridad.
«Ver homicidios ahí en tu puerta es tremendo. Enfrente de mi casa vino una moto y acribillaron a alguien, no sabes qué hacer cuando tus hijos ven un cuerpo tirado», expresó.
Los vecinos expresan su esperanza de que la presencia del papa, de una hora de duración, genere cambios favorables para la comunidad.
«En 62 años de vida nunca había visto estas veredas limpias y la cantidad de seguridad que hay. El barrio se tranquilizó», señaló Mario Tabárez, propietario de un taller de pintura situado a dos cuadras de la parroquia.
«Ojalá siguiera así, pero no creo. Los adictos desaparecieron esta semana, pero cuando pase esto van a volver a la calle».
Advertencia sobre la inteligencia artificial
El pontífice también advirtió el sábado sobre la deshumanización que puede causar la inteligencia artificial e instó a colegios y universidades a dar un «uso sabio» a esta tecnología, «colocando a la persona antes que el algoritmo».
«La paradoja resulta cada vez más evidente: mientras se atribuye ‘inteligencia’ a los sistemas computacionales, nos cuesta reconocer la dignidad inalienable de las personas, cuyas vidas se juzgan según el criterio de la eficiencia y, cuando se considera que ya no son productivas, son rechazadas y descartadas», expuso al visitar la Universidad Católica de Uruguay, en Montevideo.
Horas antes, durante la misa inaugural de su periplo por Uruguay, Argentina y Perú, el pontífice expresó reconocimientos hacia el mate, la infusión tradicional de los uruguayos, y llamó a «construir puentes» y «transmitir la alegría de la fe».
El mate «nos enseña a compartir y a estar juntos, a estrechar los lazos que nos unen y hermanan», expresó ante miles de fieles que acudieron con mate y termo en mano en Paysandú, a 350 kilómetros al noroeste de Montevideo.
Uruguay está considerado el país más laico de América Latina. Apenas el 35 % de la población se define como católica, de acuerdo con un estudio de Latinobarómetro que ubica a la nación al final del indicador regional.
A pesar de que América Latina constituye la zona con mayor número de católicos en el mundo, la proporción de creyentes que profesan esta religión se ha reducido del 80 % hace tres décadas al 55 %, según la misma encuesta.
El papa encabezará esta noche un encuentro de oración previsto para 60.000 personas en el Estadio Centenario.
El domingo se trasladará a la localidad uruguaya de Florida y posteriormente viajará a Argentina, nación de origen de su antecesor, Francisco.
Con información de Diario Libre.



