El fiscal federal del distrito sur de Florida, Jason Reding Quiñones, considerado una pieza fundamental en el proceso judicial impulsado por Estados Unidos contra el expresidente cubano Raúl Castro, dimitió este viernes de sus funciones sin especificar las causas de su salida.
«Presenté mi renuncia al presidente como fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida, efectiva a partir de hoy», expresó Quiñones a través de la plataforma X.
El exfuncionario expresó su agradecimiento por la designación al presidente estadounidense, Donald Trump, y manifestó que la labor representó «un privilegio único en la vida».
Quiñones estuvo a cargo de la formulación de cargos dirigidos hacia el exmandatario cubano Raúl Castro debido al deceso, acontecido hace 30 años, de cuatro aviadores pertenecientes a la entidad humanitaria Hermanos al Rescate, además de las acciones emprendidas contra otros oficiales militares de esa nación presuntamente involucrados en la destrucción de las dos aeronaves.
El expediente, revelado el pasado mayo desde la Torre de la Libertad en Miami, emblemático espacio para el exilio cubano en esa urbe, generó una notable atención y convocó a cientos de ciudadanos que festejaron la inédita determinación legal.
En el periodo reciente, Quiñones encabezaba además una indagatoria en torno a una presunta conspiración de opositores políticos de Trump para evitar la llegada del actual gobernante al poder mediante investigaciones de carácter penal y de inteligencia.
No obstante, diversos integrantes del equipo de fiscales adscritos a dicha causa dejaron el proceso semanas atrás aduciendo diferencias internas, en un contexto donde las pesquisas no han reflejado progresos relevantes tras varios meses de labor.
Por su parte, el fiscal general de Estados Unidos, Todd Blanche, valoró el desempeño de Quiñones mediante una publicación en X, remarcando que dirigió «la lucha contra el crimen violento, el tráfico de drogas, el tráfico sexual y el crimen transnacional, incluida la acusación contra Raúl Castro«.
Castro, de 95 años, continúa residiendo en Cuba a pesar del procesamiento judicial, formulado en un marco de intensificación en las medidas de presión económica aplicadas por Washington sobre La Habana, las cuales han endurecido las sanciones y limitado el ingreso de recursos energéticos a la isla, como el petróleo, profundizando las dificultades económicas y los cortes eléctricos.
Con información de Noticias SIN.



