El papa León XIV inició este viernes un viaje de 12 días por América del Sur, en un emotivo retorno a un continente que influyó de manera profunda en su vocación sacerdotal, apenas pocas semanas después de haber sido intervenido quirúrgicamente de un pulmón.
El pontífice, de 71 años, recorrerá Uruguay, Argentina y Perú en el marco de uno de los desplazamientos internacionales más exigentes efectuados por un papa en los últimos decenios.
Durante una mañana de lluvia en el aeropuerto de Fiumicino en Roma, el máximo representante de la Iglesia católica saludó con una sonrisa a los presentes antes de abordar la aeronave papal, la cual despegó poco después de las 06H00 GMT con destino a Montevideo.
En el transcurso de la gira mantendrá encuentros con líderes políticos, privados de libertad y personas en situación de vulnerabilidad, además de antiguos allegados.
Como el primer pontífice nacido en Estados Unidos, León XIV permaneció alrededor de dos décadas en Perú desempeñándose como misionero, lo que le permitió desarrollar un estrecho nexo con la región.
El miércoles, el guía espiritual de los 1.400 millones de católicos sostuvo que aguardaba con ilusión el retorno a naciones que resultan "tan queridos" para él.
León manifestó su aspiración de que el itinerario colabore a "fortalecer la fe, renovar la esperanza y reavivar el fuego de la caridad" en territorios que enfrentan retos como el incremento de las desigualdades, la violencia, la disminución demográfica y la merma del catolicismo.
A pesar de haber sido objeto hace poco más de tres semanas de un procedimiento quirúrgico para remover un tumor canceroso, los especialistas médicos otorgaron su autorización para la realización de la gira.
De acuerdo con el Vaticano, no resultará preciso aplicar disposiciones sanitarias suplementarias a las contempladas de costumbre en los viajes papales.
León XIV comenzará su trayecto en Uruguay, considerado el país más laico de América Latina y uno de los más pequeños y prósperos de la región.
Las autoridades de esa nación implementarán un extenso plan de seguridad que movilizará a cerca de 5,000 agentes policiales y a más de 1,000 efectivos militares.
El papa recorrerá un tramo de la rambla de Montevideo a bordo de un papamóvil adaptado para la ocasión, antes de sostener un encuentro con el presidente de izquierda Yamandú Orsi y recibir las llaves de la ciudad.
"Tengo familiares que van a ir a la rambla a verlo pasar", señaló a la AFP Janet Rodríguez, empleada administrativa de 47 años.
"No voy a ir a ver(lo), porque no soy de ninguna religión, pero está bueno que venga alguien así de importante", agregó.
De acuerdo con el cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, "hay un interés muy general con respecto a la visita del papa que rebasa los límites de la Iglesia católica".
Las boletas para las celebraciones eucarísticas que encabezará el pontífice en Paysandú (noroeste) y Florida (centro-sur), además de una vigilia en el estadio Centenario de Montevideo, se agotaron con rapidez, por lo que la Iglesia dispuso plazas adicionales.
Dicha expectativa contrasta con un marco legal distante de las posturas católicas tradicionales en materias como el matrimonio entre personas del mismo sexo, el aborto y la eutanasia, esta última aprobada el año pasado. Se prevé que el santo padre centre sus discursos en la defensa de la vida y de la familia.
Asimismo, Uruguay presenta la tasa de suicidios más elevada de América Latina, motivo por el cual León XIV podría abordar la temática de la salud mental, especialmente durante su recorrido por el barrio montevideano de Casavalle, caracterizado por sus altos niveles de pobreza y violencia.
Posteriormente, el pontífice se trasladará el domingo hacia Argentina, territorio natal de su antecesor Francisco, quien causó desencanto entre numerosos compatriotas al no retornar a su suelo patrio durante su pontificado.
Conforme a la apreciación del especialista estadounidense Christopher White, autor de un libro sobre León XIV, este desplazamiento por América del Sur posee el matiz de un doble retorno.
"Francisco, el primer papa latinoamericano de la historia, nunca volvió a su país. León, que tiene la nacionalidad peruana, recoge ahora ese legado", declaró a la AFP.
La travesía concluirá en Perú, donde el líder religioso arribará el miércoles. Para White, dicho momento estará "cargado de simbolismo y emoción".
En esa nación se registra desde hace semanas una marcada expectación por la llegada papal. En Lima, comerciantes expenden camisetas y rosarios con la estampa de León, establecimientos panaderos comercializan piezas bautizadas en su honor y reclusas de una cárcel de mujeres confeccionan muñecas con su imagen.
De igual modo, se ha erigido una escultura de 14 metros de altura del pontífice en la urbe portuaria de Callao, una de las estaciones fijadas en su agenda.
El itinerario abarcará también a la antigua capital inca, Cusco, y a la selva amazónica.
Sin embargo, implicará además un reencuentro con su pasado como Robert Francis Prevost, desde una cena con sacerdotes de su antigua diócesis de Chiclayo hasta una visita privada a una capilla cuya reconstrucción contribuyó a impulsar.
Con información de Diario Libre.



