Al manifestar que la ciudadanía requiere prestar mayor atención, la autoridad universitaria de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) coincidió con la realidad. De igual forma ocurrió al aseverar que «no hay sonido donde no hay oído».
El argumento planteado por Jorge Asjana respecto a la menor presencia o percepción de la UASD resulta aplicable a cualquier ámbito: cuando no se presta atención a las situaciones, resulta imposible percibirlas.
El hecho de que la población no escuche a la casa de altos estudios en la misma medida en que lo hacía en épocas anteriores admite diversas interpretaciones, aunque debe constituir un punto de partida para la propia institución académica. Se plantea la conveniencia de examinar la índole del mensaje emitido para determinar las causas de este fenómeno.
La causa principal de este escenario podría responder a la distracción colectiva frente a contenidos de escasa relevancia. Ante un entorno social enfocado en aspectos superficiales, corresponde identificar las vías para procurar que se discutan los temas de mayor trascendencia.
Asimismo, se señala la necesidad de evaluar los contenidos que la sociedad decide atender, considerando que existe una cuota de responsabilidad compartida frente a esta situación.
Con información de Hoy.



