Los riñones son uno de los órganos más olvidados de nuestro cuerpo, pero desempeñan un papel fundamental en el número de años que nos quedan por delante y nuestra calidad de vida durante ese lapso, asegura médico nefrólogo Borja Quiroga.
El doctor Quiroga propone pequeños cambios que podemos aplicar en nuestro día a día para cuidar nuestros órganos renales y aumentar la producción de Klotho, la proteína responsable de retrasar el envejecimiento de las células de nuestro cuerpo.
El ejercicio aeróbico y una dieta rica en verduras, legumbres y proteínas de alta calidad pueden aumentar los niveles de la proteína Klotho en nuestro organismo, explica la doctora Cristina Minguito, especialista en medicina anti-envejecimiento.
“Todos nos estamos muriendo de la misma enfermedad: el envejecimiento, pero lo que muchos desconocen es que una de las claves para frenarlo se encuentra en uno de los órganos más olvidados de nuestro cuerpo: los riñones”, señala el doctor Borja Quiroga, médico especialista en Nefrología.
Nuestros riñones producen una “agente secreta” que puede ser la mejor de nuestras aliadas. Es la proteína Klotho, responsable de frenar el envejecimiento de nuestras células. Cuando la activamos, mediante unas sencillas estrategias, aumentamos nuestras posibilidades de vivir más años, pero, sobre todo, en mucho mejores condiciones, de acuerdo con este nefrólogo.
Autor de ‘Por mis riñones que hoy como bien’ y de ‘El reto es no envejecer’, el doctor Quiroga ejerce su labor asistencial en el Hospital Universitario de la Princesa; es profesor en la Universidad CEU San Pablo, ambos en Madrid (España), y está considerado uno de los principales referentes en ese país en medicina preventiva del envejecimiento y cuidado del riñón.
Riñones: órganos clave para vivir más y mejor.
“El envejecimiento es un proceso natural, aunque difícil de asumir, que se produce por daños a nuestros órganos —y, más concretamente, a nuestras células— que genera el cese de su funcionamiento normal”, según explica.
“Este deterioro o daño progresivo causado por este proceso biológico natural no suele percibirse de forma inmediata, ya que ocurre de manera lenta y acumulativa, pero termina manifestándose en pérdida de funcionalidad, enfermedades crónicas y dependencia”, añade Quiroga.
La buena noticia, según este nefrólogo, es que “si bien la genética influye, solo determina alrededor del 20 % del proceso de envejecer, mientras que el 80 % restante depende del entorno y de los hábitos diarios”.



