La medida tiene como objetivo proteger la salud de la población y garantizar que los productos cumplan con los estándares de inocuidad y calidad establecidos por las autoridades sanitarias.
Según informó la institución, las inspecciones se realizaron de manera sorpresiva en diferentes provincias del país, como parte de un plan nacional de control de la calidad del agua embotellada y otras bebidas. Los laboratorios del Ministerio confirmaron que algunas muestras superaban los límites permitidos de coliformes fecales, lo que representa un riesgo potencial de enfermedades gastrointestinales y brotes de infecciones.
“La salud de la población es nuestra prioridad. No podemos permitir que productos que se consumen a diario pongan en riesgo a nuestros ciudadanos. Por ello, hemos procedido a la clausura inmediata de las plantas que no cumplieron con las normas sanitarias”, afirmó el ministro de Salud Pública, [nombre del ministro].
La institución indicó que los operativos continuarán en los próximos días, y que las plantas clausuradas solo podrán reabrir una vez que cumplan con los procedimientos correctivos, incluidas desinfecciones profundas, revisión de sistemas de filtración y controles microbiológicos constantes.
Se recomienda a los consumidores verificar que el agua embotellada que adquieren tenga registro sanitario vigente y, de ser posible, hervir el agua antes de su consumo hasta que se restablezca la seguridad de los productos afectados.
El Ministerio también informó que se aplicarán sanciones administrativas y posibles multas a las empresas que incumplan las normas, además de exigir informes periódicos sobre los procesos de control interno que garanticen la calidad del agua.
Expertos en salud pública señalaron que la contaminación por bacterias fecales puede provocar diarrea, vómitos, fiebre y deshidratación, especialmente en niños, personas mayores y personas con sistemas inmunológicos debilitados, subrayando la importancia de mantener estrictos controles de higiene en todas las plantas de envasado.
“Estas medidas no buscan afectar la actividad económica, sino prevenir riesgos que pueden afectar a miles de personas”, concluyó un vocero del Ministerio.
Con esta acción, el Gobierno reafirma su compromiso con la protección de la salud, mientras refuerza la vigilancia sobre productos de consumo masivo que requieren estándares sanitarios rigurosos y cumplimiento estricto de las regulaciones nacionales.



